En Entre Ríos, 196 personas accedieron a un trasplante gracias a la donación de órganos

En lo que va de 2026, un total de 196 pacientes pudieron acceder a un trasplante gracias a los procesos de donación realizados en Entre Ríos. De ese total, 111 son entrerrianos y 85 pertenecen a otras jurisdicciones del país.

En el marco del Día de la Persona Donante de Órganos, que se conmemora cada 29 de agosto, el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de Entre Ríos (Cucaier) destacó la importancia de quienes toman la decisión de donar y del trabajo que permite transformar ese gesto solidario en nuevas oportunidades de vida.



Durante este año, 42 personas donantes hicieron posible la realización de 42 procesos de donación en la provincia: 19 correspondientes a órganos y 23 a tejidos.

Detrás de cada proceso existe un trabajo coordinado que comienza con la identificación y evaluación de potenciales donantes y continúa con la procuración, preservación, asignación y traslado de órganos y tejidos. En esta tarea, el Cucaier interviene en las distintas etapas para garantizar que los órganos puedan llegar a quienes los necesitan.

La fecha conmemorativa tiene su origen en la historia de María Antonella Trivisonno, una niña de seis años que falleció en un accidente de tránsito el 29 de agosto de 1999. Tras su muerte, sus padres decidieron donar sus órganos, convirtiendo una situación de profundo dolor en la posibilidad de brindar una nueva oportunidad a otras personas.

La jefa del Cucaier, Rosana Dappen, destacó especialmente el rol de las familias donantes y señaló que su decisión constituye “el mayor acto de altruismo, solidaridad y amor”, al permitir que otras personas puedan mejorar su calidad de vida o acceder a una segunda oportunidad.

El impacto de la donación realizada en Entre Ríos trasciende los límites provinciales. Durante 2026, 85 pacientes de distintas partes del país recibieron un trasplante gracias a donantes entrerrianos, mientras que 111 pacientes de la provincia fueron trasplantados gracias a la generosidad de personas donantes de diferentes lugares.

Los datos reflejan que cada donación pone en marcha una cadena de solidaridad cuyo alcance puede extenderse mucho más allá del lugar donde se produce el proceso de procuración.