Britos advirtió que el sistema alimentario escolar no garantiza prestaciones nutritivas

El nutricionista e investigador Sergio Britos advirtió que el actual esquema de alimentación escolar presenta deficiencias y no garantiza que los chicos reciban desayunos nutritivos y saludables. También cuestionó la falta de controles y las diferencias que genera el sistema descentralizado de compras en las escuelas.

El nutricionista e investigador Sergio Britos, integrante de Profesionales Expertos en Nutrición Infantil (Profeni), puso en discusión la calidad de la alimentación que reciben los alumnos en los establecimientos educativos y planteó la necesidad de revisar y reformular el sistema alimentario escolar.

Britos explicó que su equipo lleva años realizando estudios sobre la alimentación en las escuelas del país y, particularmente, en Entre Ríos. En ese marco, sostuvo que el sistema actual es “muy ineficiente” y presenta importantes diferencias entre los establecimientos.



En el caso de Entre Ríos, señaló que la modalidad descentralizada, por la cual cada escuela realiza sus propias compras, puede generar irregularidades, poca variedad y una menor calidad de los alimentos adquiridos.

El especialista aclaró que esto no implica responsabilizar a los directivos, ya que muchas veces deben realizar las mejores compras posibles con los recursos disponibles. Sin embargo, advirtió que la falta de controles dificulta conocer con precisión qué consumen los chicos y cuál es la calidad de esas prestaciones.

Desayunos bajo la lupa

Uno de los principales cuestionamientos de Britos estuvo dirigido a los desayunos escolares. A partir de los relevamientos realizados en distintos comedores de la provincia, afirmó que encontraron situaciones preocupantes.

“Los desayunos escolares que hemos visto, por ejemplo, en varios comedores escolares de la provincia de Entre Ríos, son literalmente agua azucarada”, sostuvo el investigador.

Britos también cuestionó la idea de evaluar la calidad de un alimento únicamente a partir de los sellos de advertencia. Explicó que el sistema de etiquetado frontal utiliza determinados parámetros para establecer los octógonos, por lo que algunos productos con cantidades relativamente bajas de azúcar o sodio pueden igualmente recibir una advertencia.

Para el especialista, la calidad nutricional debe analizarse de manera integral, teniendo en cuenta la composición del alimento, la cantidad consumida y su aporte de proteínas, vitaminas y minerales, además de controlar el exceso de azúcar, sodio y grasas saturadas.

La calidad de la prestación

Britos remarcó que el análisis no debería centrarse solamente en productos aislados, sino en la calidad de toda la prestación alimentaria que reciben los estudiantes.

En ese sentido, consideró necesario establecer estándares que aseguren alimentos con un adecuado aporte de nutrientes y micronutrientes, al tiempo que se limite la presencia excesiva de nutrientes críticos.

Su planteo vuelve a poner en debate el funcionamiento de los comedores escolares y la necesidad de reformular el sistema alimentario escolar, con criterios nutricionales definidos, controles efectivos y estándares comunes que permitan garantizar una alimentación adecuada para todos los chicos de la provincia.