El secretario de Política Económica, José Luis Daza, afirmó que el Gobierno espera llegar a las elecciones de 2027 con una posición financiera más sólida y anticipó que buscará comprar al menos otros US$10.000 millones de reservas hasta entonces.
El funcionario realizó estas declaraciones durante su participación en Experiencia IDEA, en Rosario, donde sostuvo que el escenario económico será muy diferente al que enfrentó el Gobierno durante el último proceso electoral.
“De acá a la elección vamos a comprar por lo menos US$10.000 millones más”, afirmó Daza. Según explicó, la intención oficial es llegar a 2027 con unos US$20.000 millones adicionales de reservas propias, un nivel que, en su interpretación, permitiría afrontar el proceso electoral con mayor fortaleza financiera.
Reservas y cuentas externas
Daza señaló que el programa acordado con el Fondo Monetario Internacional contemplaba la compra de US$10.000 millones de reservas durante 2026 y aseguró que ese objetivo ya fue superado.
Según indicó, la acumulación se ubica actualmente en torno de los US$14.000 millones. Además, proyectó una fuerte mejora del saldo comercial impulsada por sectores como Vaca Muerta, la minería y el agro.
En ese sentido, estimó que el superávit comercial podría pasar de unos US$5.000 millones registrados el año pasado a cerca de US$25.000 millones durante este año, con perspectivas de un resultado todavía mayor en 2027.
“Pasamos de jugar a la defensiva, vamos a empezar a poder jugar a la ofensiva”, sostuvo el funcionario, quien calificó como “extraordinarias” las actuales condiciones macroeconómicas.
Críticas al sistema financiero
Durante su exposición, Daza también se refirió a la informalidad laboral y a la escasa profundidad del sistema financiero argentino. Estimó que aproximadamente el 45% de los trabajadores se encuentra en la informalidad y atribuyó parte de esa situación a las actuales estructuras impositivas y laborales.
El funcionario sostuvo además que décadas de crisis generaron una fuerte desconfianza hacia el sistema financiero y las instituciones.
En ese contexto, lanzó una de las frases más llamativas de su exposición: “La gente está más dispuesta a arriesgar que la robe un motochorro que a poner la plata en el sistema financiero”.
Daza utilizó como ejemplo el caso de una mujer que llevaba dólares en efectivo para comprar un departamento y sufrió un robo. Según planteó, situaciones de ese tipo reflejan hasta qué punto persiste el temor al sistema financiero formal y al Estado.
Inversión y crecimiento
El secretario también destacó el potencial de crecimiento de la economía argentina y cuestionó el deterioro de la infraestructura frente a la calidad del capital humano.
En relación con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), señaló que existen alrededor de US$150.000 millones en proyectos presentados, de los cuales unos US$50.000 millones fueron aprobados. Sin embargo, estimó que hasta el momento se materializaron aproximadamente US$4.500 millones.
A partir de este escenario, consideró que existe un amplio margen para incrementar la inversión y mejorar la productividad. Daza sostuvo que Argentina debería aspirar a crecer a tasas de entre 4,5% y 5% anual, por encima del ritmo actual.
Finalmente, rechazó la idea de que el Gobierno busque favorecer a un sector específico de la economía y resumió su postura con una definición: “Somos promercados”.










