El Gobierno nacional apuesta a avanzar esta semana con uno de sus principales proyectos económicos en la Cámara de Diputados. El oficialismo buscará firmar el próximo miércoles el dictamen de mayoría para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, con la intención de llevar la iniciativa al recinto el 19 de agosto.
Según fuentes parlamentarias, el oficialismo considera que cuenta con los acuerdos necesarios para avanzar en el plenario conjunto de las comisiones de Finanzas y Presupuesto y Hacienda, aunque todavía continúan las negociaciones con los bloques dialoguistas.
La propuesta fue presentada la semana pasada ante legisladores de distintos espacios durante una reunión encabezada por autoridades del Banco Central, entre ellas su presidente, Santiago Bausili. Los sectores aliados se mostraron receptivos al proyecto, aunque algunos condicionaron su respaldo a la inclusión de iniciativas propias en el temario de la próxima sesión.
Al día siguiente, Bausili y el vicepresidente del organismo, Vladimir Werning, expusieron nuevamente ante las comisiones y defendieron los principales lineamientos de la reforma.
Un Banco Central con mandato único
El proyecto impulsado por el Gobierno plantea modificar de manera sustancial la Carta Orgánica del Banco Central y establece como único objetivo la preservación del valor de la moneda.
La iniciativa busca, además, prohibir que el organismo financie al Tesoro y limitar las herramientas que, según el oficialismo, permitieron históricamente utilizar la emisión monetaria para cubrir necesidades fiscales.
Entre las principales modificaciones se contempla la prohibición de los adelantos transitorios al Tesoro y de los préstamos a las provincias, además de restricciones al uso de letras intransferibles y a la distribución de utilidades del Banco Central, que quedarían limitadas a ganancias efectivamente realizadas.
El proyecto también elimina atribuciones vinculadas con la orientación del crédito y las políticas crediticias diferenciadas, bajo el argumento de que esas funciones exceden la misión de una autoridad monetaria.
Buscan reforzar la independencia del Central
Otro de los ejes de la reforma apunta a fortalecer la independencia del Banco Central frente al Poder Ejecutivo.
Para ello, se propone endurecer el mecanismo de remoción del presidente y los directores de la entidad. Según el proyecto, su desplazamiento requeriría la intervención del Poder Ejecutivo y la aprobación de dos tercios de los miembros presentes de ambas cámaras del Congreso.
El oficialismo sostiene que esta modificación busca evitar cambios en la conducción del organismo motivados por presiones políticas para flexibilizar la política monetaria.
A su vez, la iniciativa elimina la posibilidad de que el ministro de Economía, o un representante suyo, participe con voz pero sin voto en las reuniones del directorio del Banco Central.
Inocencia Fiscal, con mayores resistencias
En paralelo, el Gobierno enfrenta mayores dificultades para avanzar con la nueva Ley de Inocencia Fiscal.
A diferencia de la reforma del Banco Central, este proyecto todavía no tendría garantizado un acuerdo que permita avanzar rápidamente hacia la firma del dictamen. Dentro del oficialismo reconocen que existen mayores resistencias entre los bloques de la oposición dialoguista.
Por ahora, la estrategia parlamentaria apunta a concentrar los esfuerzos en la reforma del Banco Central y alcanzar el dictamen el próximo miércoles, con la mira puesta en una eventual sesión de Diputados el 19 de agosto.










