La empresa atraviesa un proceso de reestructuración que afecta a plantas de Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba, con suspensiones, reducción de la actividad, conflictos laborales y dificultades financieras. La situación corresponde a la realidad particular de la compañía y no refleja el presente general de la avicultura argentina.
La crisis de Granja Tres Arroyos tiene impacto en distintas unidades productivas del grupo y alcanza a tres provincias. El proceso de reestructuración que atraviesa la empresa se traduce en cierres, suspensiones, reducción de la actividad, atrasos salariales y conflictos laborales.
En Buenos Aires, la situación afecta a tres plantas. En Pilar, la planta Pinazo suspendió durante agosto a la totalidad de su personal, que percibirá el 65% del salario, mientras continúan los atrasos en el pago de haberes y del aguinaldo.
En Esteban Echeverría, la planta Wade II, perteneciente a CEISA y correspondiente a la ex Cresta Roja, registró paralizaciones vinculadas con conflictos salariales, bloqueos y demoras en los pagos.
En Ezeiza, la planta Wade I, también correspondiente a la ex Cresta Roja, atraviesa una fuerte reducción de la actividad en el marco del proceso de reorganización del grupo.
En Entre Ríos, la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, permanece cerrada como parte de la reestructuración que lleva adelante la compañía.
En tanto, en Río Cuarto, Córdoba, la planta AVEX también forma parte del proceso de reorganización y opera con dificultades derivadas de la situación financiera de la empresa.
Una expansión que amplió la estructura de la empresa
Durante los últimos años, Granja Tres Arroyos desarrolló una importante estrategia de crecimiento, incorporando nuevas plantas y ampliando de manera significativa su capacidad productiva, entre ellas las operaciones de WADE —ex Cresta Roja— y AVEX.
Esta expansión permitió a la compañía consolidarse como la principal empresa avícola del país, pero también significó administrar una estructura industrial y financiera de mayores dimensiones y complejidad.
Con el paso del tiempo comenzaron a evidenciarse dificultades de liquidez y crecientes tensiones financieras, que llevaron a la empresa a iniciar un proceso de reorganización que actualmente tiene consecuencias en distintas plantas y provincias.
Un problema de la empresa, no de toda la avicultura
El escenario de Granja Tres Arroyos debe ser analizado dentro de su contexto. La avicultura argentina atraviesa actualmente un período de crecimiento, con una evolución positiva de la producción, un aumento de las exportaciones y una demanda sostenida.
Por eso, la situación que atraviesa Granja Tres Arroyos responde a las condiciones particulares de la compañía y no representa el estado general del sector avícola argentino, donde el resto de la cadena continúa mostrando niveles importantes de actividad, inversión y presencia en los mercados externos.
El proceso que atraviesa la empresa, por sus dimensiones y por la cantidad de plantas y trabajadores involucrados, tiene alcance nacional, pero se inscribe en la realidad específica de una compañía que enfrenta una profunda reorganización de su estructura productiva y financiera.










