Tras una temporada invernal con bajos niveles de ocupación, el presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos del Departamento Uruguay, Fernando Vence, analiza el presente de la actividad, plantea los desafíos de cara al verano y sostiene que la ciudad debe definir si realmente quiere consolidarse como un destino turístico durante todo el año.
Por: Matías Dalmazzo
La temporada de invierno dejó un sabor amargo para el turismo de Concepción del Uruguay. La baja ocupación hotelera, el escaso movimiento gastronómico durante gran parte de julio y la dependencia de eventos puntuales para dinamizar la actividad volvieron a encender las alarmas entre los prestadores del sector.
Durante un diálogo con LA CALLE, Fernando Vence, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos del Departamento Uruguay y referente del turismo privado local, realizó un diagnóstico de la situación, analizó el perfil de los visitantes que llegaron durante las vacaciones y advirtió sobre la necesidad de replantear la estrategia turística de la ciudad.
A lo largo de la entrevista, Vence también se refirió a la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre los sectores público y privado, anticipó las acciones que se preparan para atraer visitantes en los próximos meses y planteó un desafío de fondo: construir una política turística con objetivos de largo plazo que permita a Concepción del Uruguay aprovechar plenamente su potencial y consolidarse como un destino competitivo a nivel nacional.
-¿Qué análisis se puede hacer de la actividad turística de la ciudad, tanto en hospedajes como en gastronomía, tras las cuatro semanas de receso invernal —primero en algunas provincias y luego en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires—? ¿Hubo diferencias entre los fines de semana y los días hábiles?
-El balance que hacemos desde la Asociación es que, hasta el momento, la temporada de invierno fue baja. El porcentaje de ocupación hotelera fue muy bajo y no satisfizo las expectativas.
En gastronomía también se observó una marcada diferencia entre la primera y la segunda quincena de julio. La primera fue muy floja, tanto para la hotelería como para el sector gastronómico. En cambio, durante la segunda hubo un incremento de la actividad gracias a algunos eventos deportivos que se realizaron en la ciudad. Ahí se nota enseguida la presencia de visitantes y turistas.
Por supuesto, nuestro principal mercado emisor es la provincia de Buenos Aires, y se percibe claramente cuando esa jurisdicción entra en vacaciones de invierno.
En definitiva, el análisis es el de una temporada baja, con resultados negativos, que genera una alta preocupación entre los prestadores turísticos, quienes ya están pensando cómo atravesar este proceso de recesión que afecta al sector.
–¿Qué perfil de visitantes recibió la ciudad durante estas vacaciones de invierno?
-Como mencionaba anteriormente, durante la segunda quincena recibimos principalmente visitantes vinculados a eventos deportivos, además de personas que regresaron a la ciudad para visitar a sus familias.
También hubo muchos viajeros de paso, que eligieron Concepción del Uruguay para pernoctar una noche antes de continuar su viaje hacia el norte o hacia el sur del país.
De todos modos, creemos que es un aspecto que debemos analizar e investigar con mayor profundidad. Tenemos que preguntarnos por qué la ciudad no está siendo elegida como destino principal de vacaciones y qué nos está faltando para resultar más atractivos y seductores a la hora de que los turistas definan su lugar de descanso.
–Pensando en lo que viene, ¿qué desafíos y qué oportunidades observa para fortalecer el turismo local y mejorar el nivel de actividad durante los próximos fines de semana largos y la temporada de verano 2026/2027?
-De cara a los próximos meses, creemos que una de las claves es aprovechar las fortalezas que hoy tiene Concepción del Uruguay para incrementar la ocupación hotelera y la actividad gastronómica.
La ciudad cuenta con un importante perfil universitario y con infraestructura para desarrollar eventos deportivos de alto nivel. Tenemos la pista de atletismo, numerosos clubes acostumbrados a organizar competencias de básquet, fútbol, rugby, maratones y otras disciplinas. A eso se suman las propuestas culturales y educativas, que también generan movimiento.
En ese sentido, ya existe una planificación y un cronograma de actividades que comenzará a desarrollarse desde agosto y que prevé eventos prácticamente todos los fines de semana. Confiamos en que eso permitirá mejorar la actividad respecto de los meses de junio y julio y seguir fortaleciendo el movimiento turístico hasta fin de año.
En cuanto a la temporada de verano 2026/2027, el panorama genera una gran incertidumbre. La información que recibimos indica que el río Uruguay podría mantenerse en niveles que dificulten el desarrollo de la temporada de playas, que constituye uno de los principales atractivos naturales de la ciudad. Ojalá las condiciones climáticas cambien y podamos contar con un escenario favorable.
Si finalmente el río permanece alto, el turismo de verano se verá afectado y eso vuelve a poner sobre la mesa una discusión pendiente: qué alternativas puede ofrecer Concepción del Uruguay cuando no cuenta con playas. Es un desafío que aparece cada vez que hay una creciente, pero que nunca terminó de traducirse en una estrategia concreta.
Debemos trabajar para desarrollar propuestas que permitan atraer visitantes incluso cuando las condiciones del río no acompañan. No solo pensando en quienes disfrutan de la playa, sino también en aquellos turistas que buscan otro tipo de experiencias y actividades para realizar en la ciudad.
-Hace una semana participaste como expositor en una reunión de Agenda CdelU dedicada al turismo. ¿Qué balance hacés de ese encuentro y cuáles fueron los aspectos más positivos?
-Fuimos convocados por un grupo de personas encabezado por la familia Cabral, en el marco de Agenda CdelU, para compartir nuestra experiencia y la realidad que vivimos desde el sector turístico.
La idea fue transmitir cómo vemos la situación actual de la actividad, cuáles son sus fortalezas, debilidades y oportunidades, teniendo en cuenta que entre los asistentes había muchas personas que no pertenecen al sector privado ni son prestadores de servicios turísticos.
El enfoque estuvo puesto en el futuro. Más allá de analizar lo que ya ocurrió, el objetivo fue pensar cómo construir una mejor experiencia para quienes visitan Concepción del Uruguay y qué propuestas podemos ofrecer para hacer más atractiva a la ciudad como destino turístico.
La jornada fue muy interesante porque también participaron otros dos expositores: uno abordó el potencial del turismo termal y otro presentó una experiencia vinculada al desarrollo de viñedos y al enoturismo. Esos aportes enriquecieron el intercambio y permitieron ampliar la mirada sobre las posibilidades que tiene la ciudad.
Creo que este tipo de encuentros son muy valiosos porque ayudan a que sectores de la comunidad que habitualmente no participan de la actividad turística conozcan su realidad y comiencen a involucrarse en un debate que resulta clave para el desarrollo de Concepción del Uruguay.»
-Desde su experiencia como empresario gastronómico, ¿qué importancia tiene que los diferentes actores del turismo puedan debatir cara a cara los desafíos y oportunidades de Concepción del Uruguay?
–Es fundamental. Creo que es una deuda que tenemos como ciudad. Necesitamos una mesa de trabajo en la que participen todos los actores vinculados al turismo, porque se trata de una actividad transversal que beneficia a muchos sectores de la economía.
Cuando se habla de turismo, generalmente se piensa en hoteleros y gastronómicos, pero también forman parte de la cadena las estaciones de servicio, los kioscos, las verdulerías, las carnicerías, los comercios regionales, quienes ofrecen paseos a caballo, alquilan bicicletas o kayaks, las tiendas de ropa y calzado, entre muchos otros. Cuando el turismo crece, todos se benefician.
Por eso es importante conformar una mesa de trabajo y elaborar un proyecto con objetivos de corto, mediano y largo plazo. Antes que nada, debemos definir si realmente queremos que Concepción del Uruguay sea una ciudad turística.
Las distintas gestiones municipales hicieron sus aportes y, a partir de esa experiencia, también será importante escuchar qué propuestas tienen los futuros candidatos a intendente. Todos hablan de turismo, pero será necesario conocer cuál es el compromiso real que tienen con el desarrollo del sector y qué modelo de ciudad imaginan.
Mientras tanto, desde el sector privado venimos trabajando en una iniciativa que llamamos ‘Mesa del Turismo’. El objetivo es diseñar un producto y una experiencia turística integral que podamos presentar hacia fines de octubre o principios de noviembre mediante un fan tour destinado a agencias de viajes. La idea es que conozcan la propuesta para luego comercializarla y atraer grupos de visitantes.
A partir de esa experiencia también esperamos generar un efecto multiplicador. Cada turista que visite la ciudad se llevará una vivencia, compartirá fotos en sus redes sociales y recomendará Concepción del Uruguay a familiares y amigos. Esa promoción espontánea es muy valiosa.
Todavía queda mucho trabajo por delante. Estamos manteniendo reuniones con distintos actores para darle forma a esa experiencia turística. Una vez finalizada, convocaremos a las agencias de viajes para fortalecer un segmento que la ciudad supo tener y que, con el tiempo, fue perdiendo.
Soy optimista. Creo que Concepción del Uruguay merece ocupar un lugar destacado en la escena turística nacional. Tenemos los recursos, los atractivos y el potencial para lograrlo. Lo que falta es tomar la decisión de apostar verdaderamente por el turismo y trabajar de manera conjunta entre el sector público y el privado para convertir esa visión en una realidad.














