El sistema eléctrico nacional sufrió una nueva caída generalizada que dejó sin servicio a millones de habitantes. Es el noveno apagón total registrado desde fines de 2024 y expone el deterioro de la infraestructura energética de la isla.
Cuba enfrentó un nuevo apagón masivo luego de que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) sufriera un colapso total, en medio de una crisis energética que se profundiza por la falta de combustible, las fallas en las centrales generadoras y el desgaste de una red con décadas de funcionamiento.
La Unión Eléctrica de Cuba informó que la interrupción general del servicio ocurrió durante la tarde del viernes y afectó a gran parte del territorio nacional. Se trata del noveno colapso de estas características desde finales de 2024 y del cuarto registrado en los últimos meses.
El nuevo episodio ocurrió pocos días después de otro apagón generalizado que había dejado a varias zonas de la isla sin electricidad durante extensos períodos. En algunos sectores, los cortes pueden prolongarse por más de un día y, en provincias del interior, llegar a superar las 70 horas.
Las autoridades cubanas señalaron que uno de los principales problemas para sostener el funcionamiento del sistema es la escasez de combustible necesario para operar centrales térmicas y grupos electrógenos. También atribuyeron parte de las dificultades a las restricciones que afectan el ingreso de petróleo al país.
A la falta de insumos se suma el envejecimiento de la infraestructura. La mayor parte de la generación eléctrica depende de centrales termoeléctricas construidas hace más de cuatro décadas, que atraviesan constantes reparaciones y salidas de servicio por desperfectos técnicos.
Entre las plantas más comprometidas se encuentra la central Antonio Guiteras, en Matanzas, una de las instalaciones más importantes de Cuba, que permanece con trabajos de mantenimiento luego de registrar numerosas interrupciones durante el año.
La recuperación del servicio tras cada caída implica un proceso gradual, en el que primero se reactivan las fuentes de generación disponibles y luego se reconectan distintas regiones del país. Sin embargo, la reiteración de los apagones volvió a instalar el debate sobre la necesidad de renovar un sistema energético que atraviesa una de sus etapas más críticas.










