Refuerzan la prevención de la triquinosis y recuerdan medidas para evitar contagios

En el marco de las acciones destinadas a fortalecer la seguridad alimentaria y proteger la salud de la población, el Instituto de Control de Alimentación y Bromatología (ICAB) intensificó la campaña de prevención y concientización sobre la triquinosis, una enfermedad de transmisión alimentaria que continúa representando un riesgo sanitario en Argentina.

La triquinosis es una zoonosis parasitaria que se contrae por el consumo de carne cruda o insuficientemente cocida, así como también de chacinados y embutidos elaborados con carne de cerdo o de animales silvestres, especialmente jabalíes y pumas, cuando estos contienen larvas del parásito Trichinella.



Desde el organismo indicaron que la enfermedad puede manifestarse de distintas maneras, desde cuadros leves o sin síntomas hasta casos graves e incluso fatales, dependiendo de la cantidad de larvas ingeridas y del estado de salud de la persona.

Los síntomas más habituales incluyen fiebre, diarrea, vómitos, inflamación de los párpados, dolores musculares, picazón en la piel y dificultades para movilizarse, los cuales pueden aparecer entre los cinco y los 60 días posteriores al consumo del alimento contaminado.

Asimismo, se advirtió que la faena domiciliaria y la elaboración artesanal de chacinados sin los controles sanitarios correspondientes constituyen uno de los principales factores de riesgo, especialmente en zonas rurales y periurbanas.

En este contexto, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recomienda adquirir chacinados únicamente en establecimientos habilitados y verificar que los productos cuenten con el correspondiente rótulo y habilitación sanitaria. Además, aconseja cocinar completamente la carne hasta que desaparezca el color rosado en su interior y realizar el análisis sanitario de la carne luego de la faena y antes de elaborar o consumir embutidos.

Para los productores y criadores, se insiste en la importancia de mantener adecuadas condiciones de higiene en los establecimientos, controlar la presencia de roedores y evitar que los animales entren en contacto con residuos o desperdicios.

Finalmente, desde el ICAB recordaron que la salazón, el ahumado, la cocción en microondas y el congelamiento doméstico no eliminan el parásito, por lo que la prevención y el consumo responsable continúan siendo las herramientas más eficaces para evitar nuevos casos y proteger la salud de la comunidad.