Capturaron a «Petro» Cabra, condenado a 10 años por trata de personas y explotación sexual

Rubén Alberto «Petro» Cabra, condenado a 10 años de prisión por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual de una adolescente, fue detenido por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) luego de permanecer prófugo durante varios días tras conocerse la sentencia dictada por el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay.

Cabra había sido declarado culpable el 16 de junio por el Tribunal Oral Federal local. Sin embargo, al no encontrarse firme la condena, la Justicia no dispuso su detención inmediata y le permitió continuar en libertad bajo estrictas reglas de conducta, entre ellas fijar domicilio y presentarse periódicamente ante las autoridades, tal como prevé el Código Procesal Penal Federal.



Días después del fallo, una comisión de Gendarmería Nacional se presentó en el domicilio que el condenado había declarado en la ciudad chaqueña de Villa Ángela para notificarlo y hacerle firmar el acta de compromiso correspondiente. No obstante, el inmueble ya había sido desocupado y Cabra había abandonado el lugar.

Ante esa situación, el 24 de junio el Tribunal Oral Federal lo declaró en rebeldía y ordenó su captura nacional e internacional, iniciándose una intensa investigación para dar con su paradero.

La pesquisa quedó en manos del Departamento Antisecuestros Norte de la Policía Federal Argentina, cuyos investigadores realizaron intervenciones telefónicas, tareas de geolocalización, análisis de tráfico de datos y monitoreo de redes sociales para reconstruir los movimientos del prófugo y de su entorno.

El operativo culminó el 4 de julio, cuando Cabra fue localizado y detenido en la provincia de Buenos Aires. Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron cerca de un millón de pesos en efectivo, teléfonos celulares y documentación de interés para la causa.

Desde la Justicia destacaron el trabajo coordinado entre el Tribunal Oral Federal y la Policía Federal, que permitió concretar la captura del condenado y ponerlo a disposición para el cumplimiento de la pena impuesta. La detención puso fin a una situación que había generado fuerte repercusión, luego de que el condenado lograra abandonar su domicilio antes de que se hiciera efectiva la orden judicial de captura.