La Guaira intenta recuperarse tras los terremotos mientras continúa la búsqueda de víctimas

Los dos terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio dejaron un escenario de devastación en el estado de La Guaira, donde se estima que se acumulan unas 1,2 millones de toneladas de escombros. La evaluación fue realizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que advirtió que la remoción de los restos será clave para restablecer la circulación, reactivar la actividad económica y facilitar el regreso de las familias a las zonas afectadas.

El relevamiento fue elaborado mediante la plataforma RAPIDA, una herramienta que utiliza imágenes satelitales, inteligencia artificial y datos de ingeniería para estimar el impacto de los desastres naturales.



Según el informe preliminar, alrededor de 915.000 toneladas corresponden a estructuras que sufrieron daños severos o colapsaron por completo, mientras que otras 332.000 toneladas provienen de muebles, pertenencias personales y otros elementos destruidos durante el sismo.

Las zonas más afectadas

El estudio identificó a las localidades de Catia La Mar, Caraballeda y Urimare como los sectores con mayor nivel de destrucción y concentración de escombros, por lo que fueron definidas como áreas prioritarias para las tareas de asistencia y recuperación.

Mientras avanzan las labores de remoción, continúa la búsqueda de personas desaparecidas entre los edificios derrumbados, una situación que mantiene en vilo a cientos de familias que aguardan noticias de sus seres queridos.

Crece el saldo de víctimas

El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó que el balance oficial asciende a 1.719 personas fallecidas, 5.034 heridas y 15.866 familias damnificadas. Además, señaló que al menos 855 edificios resultaron destruidos o sufrieron daños de consideración.

Uno de los casos que refleja el drama que atraviesan los afectados es el de Francisco Marrero, quien permanece desde hace varios días frente a un edificio colapsado en Catia La Mar esperando noticias de sus hijas, Daniela Cristaldi, de 27 años, y Francheska Marrero, de 20, desaparecidas desde el momento del terremoto.

En medio de la desesperación, el hombre pidió públicamente que los equipos de rescate intensifiquen las tareas para localizar a sus familiares.

Actualmente, las operaciones de emergencia cuentan con la participación de más de 3.300 rescatistas internacionales, 140 perros especializados en búsqueda y rescate y numerosos vehículos destinados a remover escombros. Sin embargo, familiares de las víctimas sostienen que los trabajos avanzan lentamente en algunos de los edificios colapsados.

Desde el PNUD aclararon que las cifras sobre los daños materiales son preliminares y podrían modificarse a medida que concluyan las evaluaciones técnicas. Al mismo tiempo, el organismo trabaja junto a las autoridades venezolanas en el diseño de programas de reciclaje de materiales y de empleo temporal para contribuir a la recuperación de las comunidades afectadas.