El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, calificó como un “muy buen día” la última ronda de negociaciones entre Washington e Irán realizada el domingo, y aseguró que hubo avances significativos en distintos frentes vinculados a la estabilidad regional y al control del programa nuclear iraní.
En paralelo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvo conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, centradas en la consolidación del alto el fuego y en el diseño de futuras instancias de diálogo, según se informó oficialmente.
Desde Bürgenstock, Suiza, Vance explicó que uno de los primeros objetivos de la negociación fue garantizar el funcionamiento del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio global. Según indicó, el paso permanece abierto y las partes buscan establecer mecanismos de coordinación vinculados a tareas de desminado y a la reanudación plena del tránsito comercial.
El funcionario estadounidense agregó que también se avanzó en la creación de un esquema de coordinación para sostener un eventual alto el fuego regional, con especial atención en Líbano, considerado un punto sensible dentro del escenario de tensiones en la zona.
Uno de los puntos destacados por Vance fue el acuerdo para que Irán permita el ingreso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), medida que Washington considera un paso relevante en materia de control nuclear.
En ese sentido, afirmó que se trata de un avance clave en el objetivo de “desnuclearizar de forma permanente” el programa iraní o, al menos, ponerle fin a cualquier desarrollo de armas atómicas.
Asimismo, el vicepresidente señaló que las conversaciones permitieron establecer una hoja de ruta para la continuidad del diálogo técnico, incluso después de la salida de los principales negociadores de Suiza.
“Sentamos una base muy sólida para un acuerdo final exitoso”, afirmó Vance, al tiempo que destacó que, si bien aún no se alcanzó un entendimiento definitivo, se lograron avances que permiten proyectar un resultado favorable para Estados Unidos.










