El Papa afirmó que la lucha contra los abusos es una responsabilidad de toda la Iglesia

El papa León XIV sostuvo que la respuesta de la Iglesia frente a los casos de abuso debe basarse en la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y una firme cultura de la prevención y el cuidado, al considerar que esta responsabilidad constituye un compromiso de toda la comunidad eclesial.

Las declaraciones fueron realizadas durante una audiencia con 40 integrantes del Centro de Investigación y Formación de Protección al Menor (Ceprome Latinoamérica), una organización integrada por especialistas de distintas disciplinas que desde hace una década trabaja en la prevención de abusos dentro del ámbito eclesial.



Durante el encuentro, el Pontífice recordó que recientemente dialogó con obispos sobre el sufrimiento de las personas que fueron vulneradas por quienes tenían la misión de protegerlas. En ese contexto, remarcó que la Iglesia debe responder con acciones concretas orientadas a la reparación de las víctimas y al fortalecimiento de mecanismos preventivos.

León XIV destacó además la importancia de la colaboración entre las Iglesias locales y las instituciones civiles para consolidar redes de protección destinadas a los sectores más vulnerables. Según afirmó, estas iniciativas contribuyen a promover una auténtica cultura del cuidado y la prevención.

El desafío de construir espacios seguros

En su mensaje, el Papa insistió en la necesidad de garantizar que todos los ámbitos de la Iglesia, tanto presenciales como virtuales, sean espacios seguros. En ese sentido, expresó su deseo de que puedan convertirse en lugares de encuentro con Jesucristo libres de temores, sospechas y desconfianza.

Por su parte, el presidente de Ceprome Latinoamérica, el sacerdote y psicólogo Daniel Portillo, valoró el respaldo recibido por parte del Pontífice y repasó el trabajo desarrollado por la organización durante sus primeros diez años de actividad.

Portillo explicó que, en una primera etapa, la respuesta de la Iglesia ante la problemática de los abusos estuvo centrada principalmente en los aspectos jurídicos y psicológicos. Sin embargo, señaló que la complejidad del fenómeno llevó a incorporar una mirada interdisciplinaria que permitiera brindar una atención más integral a las víctimas y acompañarlas en sus procesos de recuperación.

Asimismo, sostuvo que la experiencia acumulada permitió comprender que las intervenciones aisladas no eran suficientes y que resultaba indispensable impulsar una verdadera cultura de prevención dentro de las comunidades eclesiales.

Actualmente, Ceprome Latinoamérica ha capacitado a más de 15.000 personas en la región y continúa ampliando su campo de acción frente a nuevos desafíos, entre ellos el impacto de la inteligencia artificial, evaluando tanto los riesgos que puede representar para niños y adolescentes como las herramientas que ofrece para fortalecer su protección.