Aunque la inflación muestra señales de desaceleración y los incrementos mensuales de precios comienzan a moderarse, el costo de vida continúa representando un desafío para millones de argentinos. Los gastos básicos para sostener un hogar siguen ubicándose en niveles elevados, mientras que el poder adquisitivo continúa bajo presión.
Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y los organismos estadísticos de la Ciudad de Buenos Aires, el dinero necesario para cubrir las necesidades esenciales o mantener un nivel de vida de clase media varía significativamente según la región y la composición familiar.
El umbral de la pobreza: casi $1,5 millones por mes
De acuerdo con el INDEC, una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó en el último mes $1.469.768 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT), indicador que determina la línea de pobreza.
La cifra contempla gastos vinculados a alimentación, vestimenta, transporte, salud y educación. Quienes perciben ingresos inferiores a ese monto son considerados estadísticamente pobres.
Por otra parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece el límite de la indigencia y contempla únicamente los alimentos indispensables para subsistir, alcanzó los $665.053 mensuales para ese mismo grupo familiar.
Un aspecto clave es que estas mediciones corresponden a un promedio nacional y no incluyen el costo del alquiler, uno de los gastos que más peso tiene actualmente en los presupuestos familiares.
Cuánto necesita ganar una familia para ser de clase media en Buenos Aires
La realidad económica cambia considerablemente en los grandes centros urbanos. En la Ciudad de Buenos Aires, el costo de vida es sensiblemente más elevado y, en consecuencia, también lo son los ingresos requeridos para pertenecer a la clase media.
Según la Dirección General de Estadística y Censos porteña, una familia de cuatro integrantes necesitó percibir más de $2.450.044 mensuales para ser considerada dentro de ese segmento social.
El organismo clasifica a los hogares de la siguiente manera:
- Hasta $844.146: situación de indigencia.
- Entre $844.146 y $1.549.225: pobreza no indigente.
- Entre $1.549.225 y $1.960.035: hogares vulnerables, apenas por encima de la línea de pobreza.
- Entre $1.960.035 y $2.450.044: sector medio frágil.
- Más de $2.450.044: clase media.
Los especialistas advierten que muchas familias ubicadas en los segmentos medios deben restringir consumos, postergar compras y reducir actividades recreativas para sostener el equilibrio de sus finanzas.
El costo de criar hijos
Otro indicador que refleja el impacto económico sobre los hogares es la denominada Canasta de Crianza, elaborada por el INDEC para medir cuánto cuesta mantener a niños y adolescentes.
El relevamiento contempla tanto los bienes necesarios para su desarrollo como el valor económico del tiempo destinado a su cuidado.
Los costos mensuales estimados son los siguientes:
- Menores de 1 año: $515.236.
- Niños de 1 a 3 años: $616.046.
- Niños de 4 a 5 años: $538.587.
- Niños de 6 a 12 años: $676.431.
En las primeras etapas de la infancia, el mayor peso económico está relacionado con las horas de cuidado requeridas, mientras que en la edad escolar aumentan los gastos vinculados a educación, transporte, indumentaria y actividades complementarias.
Los gastos que más presionan sobre los hogares
Los rubros que concentran la mayor parte de los ingresos familiares son:
- Alimentos y bebidas.
- Alquiler y vivienda.
- Servicios públicos.
- Transporte.
- Educación.
- Salud.
- Internet y telefonía.
- Indumentaria.
En muchos hogares, estos gastos representan más del 80 por ciento de los ingresos mensuales, lo que reduce considerablemente la capacidad de ahorro.
Una clase media cada vez más ajustada
Si bien numerosos hogares logran mantenerse por encima de la línea de pobreza, distintos estudios coinciden en que la clase media enfrenta crecientes dificultades para conservar su nivel de consumo.
El acceso al ahorro, las vacaciones, la renovación de vehículos o electrodomésticos y otras actividades vinculadas al bienestar familiar se ha vuelto cada vez más restringido, generando una sensación de pérdida de poder adquisitivo incluso entre quienes mantienen ingresos relativamente estables.
La planificación, una herramienta indispensable
En este contexto, elaborar presupuestos, comparar precios y administrar cuidadosamente cada gasto se transformó en una práctica habitual para millones de argentinos.
Mientras los ingresos intentan acompañar la evolución de los precios, el costo de vida continúa siendo uno de los principales indicadores observados por las familias, ya que refleja de manera concreta cuánto dinero se necesita para sostener el día a día en la Argentina actual.










