
La medida busca fomentar el turismo, atraer inversiones y fortalecer las economías regionales. Las compras estarán sujetas a una franquicia de hasta 500 dólares por persona. Con la entrada en vigencia de este nuevo régimen, los turistas podrán adquirir productos con beneficios fiscales en free shops de pasos fronterizos.
El Gobierno nacional reglamentó la instalación de free shops en los pasos fronterizos terrestres del país, una medida que permitirá realizar compras con exenciones impositivas similares a las que actualmente rigen en los aeropuertos internacionales.
La disposición fue oficializada mediante el Decreto 438/2026, publicado en el Boletín Oficial, e incorpora una resolución aprobada por el Mercosur en 2018 que habilita la creación de tiendas libres de impuestos en zonas fronterizas distintas a las terminales aéreas internacionales.
Con esta decisión, Argentina se suma a un esquema que ya funciona desde hace años en países vecinos como Brasil, Uruguay y Paraguay. Según argumentó el Ejecutivo, el objetivo es incentivar el consumo, atraer turistas e inversiones y mejorar la competitividad de las economías regionales ubicadas en zonas de frontera.
La reglamentación establece un sistema de control de doble instancia para la habilitación de estos comercios. Por un lado, el Ministerio de Economía será el encargado de autorizar la actividad comercial, mientras que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) deberá aprobar tanto las instalaciones físicas como las empresas operadoras desde el punto de vista aduanero.
Además, los locales solo podrán instalarse en pasos fronterizos que cuenten con infraestructura adecuada para garantizar controles efectivos sobre la circulación de mercaderías y evitar desvíos que contradigan los objetivos del régimen.
Qué productos no podrán venderse
El decreto establece una serie de restricciones sobre los bienes que podrán comercializarse bajo este sistema. Quedarán excluidos los productos de la canasta básica alimentaria, animales vivos, especies vegetales, armas de fuego y municiones, así como materiales vinculados a la defensa.
Tampoco podrán venderse maquinaria agrícola, industrial o comercial, materiales para la construcción, componentes eléctricos, neumáticos, vehículos, repuestos, combustibles, tabaco y cigarrillos.
En materia de indumentaria y calzado, la normativa también impone limitaciones, aunque contempla excepciones para determinados artículos como el calzado deportivo y las ojotas.
Compras para uso personal
Las adquisiciones realizadas en estos free shops estarán alcanzadas por las normas vigentes del régimen de equipaje. Esto significa que los productos comprados deberán destinarse exclusivamente al uso o consumo personal de los viajeros y no podrán ingresar a circuitos comerciales o productivos.
Asimismo, continuará vigente la franquicia aduanera para el ingreso de bienes al país, que permite introducir productos por un valor de hasta 500 dólares por persona sin tributar impuestos adicionales.
Desde el Gobierno sostienen que la medida contribuirá a reducir la fuga de consumo hacia países vecinos y a generar nuevas oportunidades económicas en las ciudades fronterizas, al tiempo que ampliará las opciones de compra para quienes crucen las fronteras internacionales.









