El riesgo país continuó su tendencia descendente y cerró la semana en 437 puntos básicos, consolidando la mejora observada en los últimos días tras la decisión de la calificadora Standard & Poor’s (S&P) de elevar la nota de la deuda soberana argentina.
Aunque la jornada financiera mostró resultados dispares para los bonos y las acciones locales, el indicador elaborado por JPMorgan profundizó su retroceso y se acercó a un nivel considerado clave por los analistas: los 400 puntos básicos, umbral que podría facilitar el regreso de la Argentina a los mercados voluntarios de crédito.
La reducción del riesgo país representa uno de los principales objetivos del Gobierno nacional, que busca recuperar el acceso al financiamiento internacional en condiciones más favorables. En las últimas semanas, además de S&P, la agencia Fitch Ratings también mejoró la calificación de los títulos argentinos, fortaleciendo la confianza de los inversores.
Expectativa por una nueva mejora de calificación
A este escenario se suma la expectativa por la próxima revisión de Moody’s, prevista para julio. En el mercado financiero se especula con que la calificadora también podría elevar la nota crediticia del país.
Las decisiones de estas tres agencias tienen una influencia directa sobre el mercado global de deuda, ya que determinan el nivel de riesgo que representan los bonos soberanos para los grandes fondos de inversión.
Una mejor calificación amplía el universo de inversores habilitados para adquirir títulos argentinos, mejora el precio de los bonos y contribuye a reducir las tasas de interés tanto para el Estado como para las empresas.
El economista jefe de Puente, Eric Ritondale, explicó que numerosos fondos internacionales tienen restricciones para invertir en países con baja calificación crediticia.
“Muchos mandatos exigen que al menos dos de las tres principales agencias ubiquen al país en la categoría ‘B’ para autorizar nuevas inversiones. Con la mejora de S&P, ese obstáculo comienza a despejarse”, señaló.
Caputo: “Buscamos financiar la deuda al menor costo posible”
Mientras se consolida este escenario, el Gobierno continúa priorizando el financiamiento a través del mercado local.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que la estrategia oficial apunta a refinanciar los vencimientos al menor costo posible.
“Nuestra obligación es refinanciar la deuda a la tasa más baja disponible. No tendría sentido hacerlo al 9,5% cuando podemos conseguir financiamiento al 6% mediante otros mecanismos”, afirmó.
La mirada puesta en MSCI
Otro factor que genera expectativa en el mercado es la próxima decisión de la firma MSCI, que dentro de dos semanas definirá si mejora la clasificación bursátil de la Argentina.
Actualmente el país se encuentra catalogado como “standalone”, una categoría que limita fuertemente el interés de los inversores institucionales. La posibilidad más probable sería un ascenso a la categoría de “mercado de frontera”, mientras que el escenario más favorable sería recuperar la condición de “mercado emergente”.
Las decisiones de MSCI son especialmente relevantes para el mercado accionario, ya que influyen en la composición de numerosos fondos internacionales que replican sus índices.
Comportamiento dispar de acciones y bonos
En la Bolsa porteña, las acciones operaron con resultados mixtos. Entre las mayores subas se destacaron Globant, con un avance del 2,9%, y BBVA, que ganó 2,1%.
Sin embargo, el comportamiento general fue heterogéneo y el índice S&P Merval cerró prácticamente sin cambios, luego de moderar las ganancias acumuladas tras las mejoras en las calificaciones crediticias.
Entre las principales bajas de la jornada sobresalieron Telecom, que retrocedió 4,2%, y Edenor, con una caída del 2,9%.
Perspectivas favorables
Los analistas consideran que la tendencia positiva podría profundizarse en los próximos meses si se concretan algunos factores que hoy siguen bajo evaluación.
Entre ellos figuran la formalización de nuevas líneas de financiamiento respaldadas por organismos internacionales, el cumplimiento de los próximos pagos de deuda soberana previstos para julio, la continuidad de la acumulación de reservas y una eventual colocación de bonos argentinos en los mercados internacionales durante el tercer trimestre del año.
De concretarse estos escenarios, el país podría continuar mejorando sus indicadores financieros y acercarse gradualmente a una normalización de su acceso al crédito internacional.










