La Pastoral de Migrantes cuestionó la política migratoria y advirtió sobre vulneración de derechos

La Pastoral de Migrantes e Itinerantes de la Iglesia Católica expresó su preocupación por la actual política migratoria impulsada por el Gobierno nacional y sostuvo que las medidas adoptadas generan situaciones de vulnerabilidad para las personas extranjeras que residen en el país.

Los cuestionamientos fueron planteados durante el Encuentro Nacional de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes y se conocieron en medio de las repercusiones generadas por el mensaje pronunciado por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum del 25 de Mayo.



A través de un documento, el organismo eclesiástico afirmó que la reforma migratoria vigente no refleja la actuación de un Estado garante de derechos y advirtió que los cambios en los procesos de regularización migratoria generan incertidumbre y temor entre los migrantes.

Según señalaron, las modificaciones en las categorías de residencia y la falta de certezas respecto a los trámites pueden derivar en dificultades para acceder a derechos básicos como la documentación, la atención sanitaria, la educación y el empleo formal.

Asimismo, manifestaron preocupación por lo que consideran un incremento de rechazos arbitrarios en los puestos fronterizos y cuestionaron determinados operativos de control migratorio, al entender que responderían más a estrategias de comunicación política que a políticas públicas orientadas a la protección de derechos.

La Pastoral también puso el foco en las dificultades económicas y laborales que atraviesan numerosos migrantes. En ese sentido, advirtió que muchas personas se trasladan hacia regiones productivas del país con expectativas de conseguir empleo, pero terminan enfrentando condiciones adversas y, en algunos casos, situaciones de abuso laboral.

Además, remarcaron las crecientes dificultades para acceder a servicios de salud de calidad, una problemática que, según indicaron, afecta especialmente a las personas con discapacidad y a los sectores más vulnerables.

Frente a este panorama, la Iglesia ratificó su compromiso de acompañar a las familias migrantes y promover comunidades que favorezcan la integración, la protección de la dignidad humana y la cultura del encuentro.

En paralelo, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, volvió a hacer un llamado al diálogo y al respeto por la diversidad durante una misa celebrada en la Catedral Metropolitana. En su homilía, pidió trabajar por una sociedad basada en la convivencia, el respeto mutuo y la fraternidad, destacando la importancia de reconocer las diferencias y fortalecer los lazos comunitarios.