Procedimientos simultáneos antidrogas, cuatro detenidos, patrulleros dañados, vecinos enfrentados con la Policía y un adolescente herido de bala marcaron una de las jornadas de mayor tensión que recuerde Concepción del Uruguay en los últimos años. Más allá de los secuestros y las detenciones, las imágenes dejaron al descubierto una realidad que interpela a toda la ciudad.
Lo que comenzó como un importante operativo antidrogas terminó convirtiéndose en uno de los episodios policiales más impactantes de los últimos tiempos en Concepción del Uruguay. Durante varias horas, distintos barrios de la ciudad fueron escenario de allanamientos simultáneos ordenados por la Justicia Federal, pero también de enfrentamientos, corridas, pedradas, daños a móviles policiales y escenas que rápidamente se viralizaron en redes sociales.
Las imágenes mostraron un escenario inusual. Decenas de efectivos desplegados en sectores de los barrios 30 de Octubre, Malvinas, Ex Fapu, Mataderos y La Higuera; vecinos increpando a la Policía; patrulleros atacados y grupos especiales interviniendo para garantizar la continuidad de los procedimientos. Los videos recorrieron teléfonos celulares y redes sociales durante toda la semana, generando debate sobre el accionar policial, el avance del narcomenudeo y la compleja realidad social de algunos sectores urbanos.
Un operativo de gran magnitud
Los procedimientos fueron el resultado de una investigación desarrollada por la División Drogas Peligrosas y permitieron concretar diez allanamientos simultáneos, nueve de ellos en Concepción del Uruguay y otro en la Unidad Penal Nº1 de Paraná.
Como resultado, se secuestraron dosis de cocaína y marihuana listas para su comercialización, más de dos millones de pesos en efectivo, balanzas digitales, teléfonos celulares, armas y otros elementos considerados de interés para la causa. Cuatro personas quedaron detenidas y posteriormente comenzaron las instancias judiciales para determinar su situación procesal.
Sin embargo, el dato policial quedó rápidamente eclipsado por lo que sucedía en las calles. En algunos puntos de la ciudad, grupos de vecinos intentaron impedir el desarrollo de los procedimientos. Hubo lanzamiento de piedras, daños sobre vehículos oficiales y momentos de extrema tensión que obligaron a reforzar la presencia de efectivos especializados.
El barrio en disputa
Las declaraciones posteriores del jefe departamental de Policía, comisario mayor Esteban Allegrini, reflejaron la preocupación de las autoridades por lo ocurrido.
El funcionario aseguró que durante varias horas los efectivos fueron agredidos por vecinos que intentaban impedir los allanamientos y sostuvo que parte del barrio 30 de Octubre se encuentra «sometido a un par de delincuentes». También manifestó que le resultó preocupante observar cómo algunas personas salían a defender a quienes son investigados por comercialización de drogas.
Las expresiones del jefe policial abrieron además otro debate. Mientras algunos vecinos respaldaron el accionar policial y reclamaron mayor presencia del Estado frente al avance del narcomenudeo, otros cuestionaron la forma en que se desarrollaron los procedimientos y las consecuencias que tuvieron sobre el barrio.
Las imágenes viralizadas durante la semana reflejaron esa fractura. De un lado, efectivos intentando cumplir órdenes judiciales. Del otro, vecinos enfrentándose a la fuerza pública en medio de un clima de tensión creciente.
La bala que encendió una alarma
Pero quizás el dato más inquietante surgió horas después de finalizados los operativos.
Un joven de 17 años resultó herido por un disparo de arma de fuego mientras se encontraba en inmediaciones de Don Bosco y Lacava. Según relató su familia, el adolescente se dirigía a la escuela junto a un compañero cuando se encontró con los incidentes y permaneció observando a cierta distancia de donde ocurrían los enfrentamientos.
De acuerdo con el relato de su madre, el joven sintió un impacto en una de sus piernas y posteriormente fue atendido en el Hospital Urquiza. Allí los médicos determinaron que presentaba una herida compatible con un proyectil calibre 22 que quedó alojado en la extremidad sin comprometer órganos vitales.
La familia expresó su preocupación por lo sucedido y planteó una pregunta que resonó durante toda la semana: qué habría ocurrido si ese disparo impactaba en una criatura más pequeña o en una zona vital del cuerpo.
Hasta el cierre de esta edición no existían precisiones oficiales sobre el origen del proyectil.
Mientras la Justicia Federal avanza con la causa por narcomenudeo y la identificación de quienes protagonizaron los disturbios, la ciudad continúa procesando las imágenes y las consecuencias de una jornada que dejó mucho más que detenidos y droga secuestrada. Los allanamientos expusieron una problemática que excede el ámbito policial y que obliga a mirar de frente una realidad compleja, donde la violencia, el narcotráfico y la vulnerabilidad social conviven en algunos sectores de Concepción del Uruguay.











