“Vales: ‘El Hospital Urquiza está sucio y vamos a ordenarlo’”

Hospital Urquiza: el director Ariel Vales defendió la reorganización interna y denunció “boicot” en medio del conflicto gremial

En medio del conflicto gremial que atraviesa el Hospital Urquiza de Concepción del Uruguay, el director del nosocomio, Dr. Ariel Vales, brindó una extensa entrevista al periodista Diego Álvarez en el noticiero “Cosas Nuestras Noticias”, donde defendió las medidas impulsadas por la conducción del hospital y cuestionó duramente a sectores del personal que rechazan el nuevo esquema de trabajo.

Durante la charla, Vales aseguró que la institución atraviesa un proceso de reorganización profunda y sostuvo que el principal objetivo es garantizar condiciones básicas de funcionamiento, especialmente en áreas sensibles como limpieza y atención al paciente.



“El hospital está sucio, los baños están sucios y eso no puede pasar en un servicio esencial”, afirmó.

“Hay 1.460 empleados y apenas 11 limpian”

Uno de los puntos más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con el funcionamiento interno del hospital y la distribución del personal.

Según explicó el director, el Hospital Urquiza cuenta actualmente con una planta de 1.460 empleados, aunque aseguró que existe una fuerte desorganización operativa.

“Tenemos 60 personas asignadas a limpieza, pero trabajan activamente 11. El resto tiene tareas pasivas o no quiere realizar la rotación de fines de semana”, señaló.

Vales indicó que la nueva disposición busca garantizar un sistema de rotación laboral similar al que ya cumplen médicos, bioquímicos, personal de cocina y mantenimiento.

“Los hospitales no funcionan de lunes a viernes. Acá se trabaja de lunes a lunes”, remarcó.

Denuncias de boicot y revisión de certificados médicos

En otro tramo de la entrevista con Diego Álvarez, el director denunció supuestas maniobras de boicot en medio del conflicto sindical.

“Están tapando los baños y tenemos pruebas fotográficas. Todo empezó cuando se planteó la rotación”, sostuvo.

Además, confirmó que la dirección inició controles y revisiones sobre empleados con tareas pasivas y certificados médicos.

“Muchas personas tienen certificados que, según las juntas médicas, no justifican dejar de trabajar”, indicó.

El funcionario remarcó que la situación ya fue presentada ante la Secretaría de Trabajo y confirmó que continúan las instancias de conciliación con los sindicatos. Según explicó, UPCN acompaña la reorganización, mientras que ATE mantiene el rechazo.

“El que no trabaja no cobra”, afirmó.

Modernización del hospital y nuevas inversiones

Más allá del conflicto gremial, Vales también adelantó importantes cambios estructurales y tecnológicos para el Hospital Urquiza.

Entre ellos, destacó la incorporación de equipamiento de alta complejidad donado por CAFESG para cirugías avanzadas, además de la renovación de aparatología médica en distintas áreas.

También confirmó la construcción de una nueva terapia intensiva con 13 camas y tecnología de última generación.

“Va a ser una terapia de altísima complejidad tecnológica”, explicó.

En paralelo, anunció el inicio del proceso de informatización del hospital y la implementación de un nuevo sistema digital de turnos.

“No tenemos internet en muchas áreas y somos el único hospital de la zona que no está informatizado”, reconoció.

Un debate que vuelve a poner bajo la lupa al sistema de salud

Las declaraciones del director del Hospital Urquiza volvieron a instalar el debate sobre el funcionamiento de la salud pública, el control del personal estatal y las condiciones reales en las que se prestan servicios esenciales.

Mientras los gremios denuncian vulneración de derechos laborales, la conducción del hospital sostiene que las medidas buscan recuperar el orden operativo y mejorar la atención a los pacientes.

La discusión promete continuar en las próximas semanas y ya genera fuerte repercusión en Concepción del Uruguay.

Cuando ordenar incomoda

La entrevista realizada por Diego Álvarez en “Cosas Nuestras Noticias” dejó algo claro: el Hospital Urquiza atraviesa un momento de cambio que inevitablemente genera tensión.

Las declaraciones de Ariel Vales pueden resultar duras, pero también ponen sobre la mesa una realidad que muchos usuarios del sistema de salud vienen señalando desde hace años: problemas de limpieza, desorganización y estructuras sobredimensionadas.

Si efectivamente existen áreas donde sobran empleados pero faltan personas trabajando activamente, entonces el problema no es solamente presupuestario sino también de control y gestión.

Ahora bien, cualquier proceso de reorganización debe hacerse con transparencia, respetando derechos laborales y evitando convertir un conflicto administrativo en una guerra interna.

La salud pública necesita trabajadores protegidos, pero también hospitales eficientes. Y cuando el propio director reconoce que el hospital “huele a mugre”, la discusión deja de ser política o gremial para transformarse en una cuestión sanitaria urgente.

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