La Sala Civil de la Cámara de Apelaciones local revirtió la decisión judicial que silenciaba el centenario reloj campanario de la Asociación Educacionista «La Fraternidad» y la Universidad de Concepción del Uruguay, y autorizó su funcionamiento sonoro a las 12 y a las 17, con encendido de luces hasta las 20.
Tras la realización de adecuaciones técnicas en la maquinaria, el campanario volvió a sonar y a marcar el ritmo de la ciudad en los horarios autorizados. La Ordenanza 11.725 declaró el interés y la salvaguarda del lenguaje musical y sonoro de las campanas, torres campanarios y relojes monumentales como expresiones del patrimonio intangible que conforman la identidad cultural y sonora de la comunidad.
Desde la institución agradecieron el acompañamiento recibido durante el proceso legal y reafirmaron su compromiso con la preservación del patrimonio histórico y cultural, la identidad universitaria y el diálogo con la comunidad. Asimismo, comunicaron que continuarán la defensa de sus derechos en todas las instancias superiores del sistema judicial y ante la administración municipal, reclamando la ampliación del horario de iluminación nocturna y de emisión sonora hasta alcanzar los parámetros históricos vigentes desde 1925.










