Desde este lunes 27 de abril, los estudiantes de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) en Paraná cuentan con acceso al comedor de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) a un costo de $3.000 el menú. Sin embargo, en Concepción del Uruguay, donde la UNER inauguró en febrero su propio comedor, cientos de alumnos de la Uader siguen sin una respuesta clara sobre cuándo podrán gozar del mismo beneficio.
La cuenta oficial de la Uader confirmó que el comedor universitario ya está disponible para sus alumnos en Paraná. El servicio funciona en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER, en calle Andrés Pazos 406 casi La Rioja, de lunes a viernes. «El costo del menú es de $3.000 e incluye plato principal y postre, constituyendo una alternativa accesible para acompañar la trayectoria académica y promover el bienestar estudiantil», destacó la universidad, remarcando la importancia de esta iniciativa «que amplía derechos y fortalece las condiciones de permanencia» de los alumnos.
Para acceder, los estudiantes deben reservar su lugar previamente hasta las 9:30 de cada jornada a través de un sistema de turnos online. Las fuentes oficiales indicaron que «no hay cupos» y que se espera para este año una participación similar a la de 2025, cuando se registró un promedio de 40 platos semanales.
Pero mientras los estudiantes de la capital provincial celebran este avance, la realidad en Concepción del Uruguay es bien distinta. En esa ciudad, la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNER inauguró el 24 de febrero de 2026 su propio comedor universitario en el campus de calle Lorenzo Sartorio 2160, un moderno edificio de 200 metros cuadrados con capacidad para 80 comensales, cocina industrial y un servicio que ofrece desde atención temprana a las 8 de la mañana hasta las 18 horas, menús nutritivos y opciones para dietas especiales como menús celíacos y vegetarianos.
Sin embargo, hasta el momento no hay información oficial alguna que indique que los estudiantes de la Uader que cursan en esa ciudad puedan acceder a este servicio, a pesar de que la propia universidad provincial supo destacar en sus portales que, gracias a convenios con la UNER, sus alumnos pueden utilizar estos espacios. La pregunta que sobrevuela es inevitable: ¿por qué en Paraná sí y en Concepción del Uruguay todavía no?
La falta de definiciones genera malestar en una comunidad académica que en los últimos años ya tuvo que salir a la calle para reclamar por sus derechos. Distintas facultades de la Uader en la ciudad, como la de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales o la de Ciencia y Tecnología, fueron escenario de movilizaciones por condiciones edilicias y demandas de infraestructura. En ese contexto, la ausencia de un comedor para sus más de 500 estudiantes, en una zona donde los alquileres no dejan de subir y los ingresos familiares pierden contra la inflación, se convierte en un factor más de desigualdad.
Mientras en Paraná los alumnos ya pueden almorzar de lunes a viernes, en Concepción del Uruguay los futuros profesionales formados por el Estado provincial siguen esperando.
¿Y en Concepción del Uruguay cuándo?










