El Lobo cayó 2-1 ante Escobar F.C en el «Núñez», sumó su tercera derrota como local y el ciclo de Monge llegó a su fin tras seis fechas sin victorias.
Otra tarde negra en el Núñez. Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay volvió a perder en casa, esta vez 2 a 1 frente a Atlético Escobar, y profundizó un presente que ya es alarmante. La derrota, la tercera como local en el torneo, terminó de sellar la salida de Juan Monge como entrenador.
El partido comenzó cuesta arriba desde muy temprano. A los 9 minutos, una buena acción de Luna derivó en un centro que terminó con Jonathan Benítez empujando la pelota en contra de su propio arco para el 1-0 visitante. Sin embargo, la reacción llegó rápido: a los 13, Augusto Sonzogni encontró el empate y parecía abrir una esperanza para el Lobo.
Pero esa ilusión duró poco. A los 23 minutos, el árbitro Marcos Liuzzi sancionó un penal muy discutido por una mano de Benítez, en una acción en la que el defensor no amplía su volumen corporal. Ramón Villalba ejecutó, Rébora alcanzó a desviar, pero en el rebote volvió a aparecer Luna para marcar el 2-1 definitivo.
El complemento mostró más de lo mismo: un Gimnasia sin ideas, impreciso y con muchas dificultades para generar peligro real. A eso se sumó una actuación arbitral muy cuestionada, con fallos que inclinaron las divididas y las faltas menores hacia el conjunto visitante, dirigido por Luciano Ávalos.
Con este resultado, el equipo uruguayense quedó solo en el fondo de la tabla, superado incluso por un rival que llegaba en la misma situación. El panorama es cada vez más preocupante.
El ciclo de Juan Monge llegó a su final. Tras la derrota ante Escobar, el club confirmó a través de un comunicado oficial que el entrenador dejó su cargo de común acuerdo con la dirigencia.
Monge se despide luego de seis fechas en las que el equipo apenas sumó un punto, producto de un empate y cinco derrotas, un rendimiento que terminó por agotar el margen de confianza. Más allá de algunos pasajes positivos, como el segundo tiempo en Las Parejas, el equipo nunca logró consolidarse ni mostrar una identidad clara de juego.
En el comunicado, la institución agradeció su compromiso, dedicación y amor por la camiseta, destacando su paso por el club y dejándole las puertas abiertas a futuro.
El presente de Gimnasia es delicado. No solo por los resultados, sino por la imagen que deja dentro del campo de juego: un equipo débil, sin reacción y con serias dificultades futbolísticas. Si bien el torneo recién comienza, el arranque obliga a una rápida reacción para no comprometer la permanencia.
Lo que viene tampoco será sencillo. En la próxima fecha, el Lobo visitará a 9 de Julio de Rafaela, ya con un nuevo cuerpo técnico por definir y la necesidad urgente de cambiar el rumbo.










