Un museo itinerante para revivir la historia. Proyecto innovador para recrear a Urquiza

Oscar Ardaiz interpretó a Justo José de Urquiza en el Museo Audiovisual Itinerante inaugurado en la ciudad. En diálogo con La Calle, contó cómo fue convocado por la UNER, el desafío de encarnar al prócer y la importancia educativa de la propuesta.

Por: Matías Dalmazzo



En la Casa de Urquiza de Concepción del Uruguay quedó inaugurado el Museo Audiovisual Itinerante “Justo José de Urquiza”, una propuesta que combina tecnología, relatos históricos y recreación audiovisual para acercar episodios centrales de la Organización Nacional. La muestra, impulsada por la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), el Centro Cultural Justo José de Urquiza, y la Municipalidad, propone un recorrido que invita a reflexionar sobre la figura del primer presidente constitucional.

En ese marco, la redacción de La Calle dialogó con Ardaiz, el actor que interpretó a Urquiza en el proyecto. El entrevistado relató su experiencia de trabajo, el vínculo previo que tenía con el personaje y el desafío de representar a una figura clave de la historia argentina en una producción destinada a la divulgación educativa y cultural.

-¿Cómo fue tu primera reacción cuando te propusieron interpretar a Justo José de Urquiza en este proyecto audiovisual?

-Cuando me convocaron de la UNER (Universidad Nacional de Entre Ríos), Valentín Bisogni fue quien me contactó. La verdad es que me sentí sorprendido, porque la primera vez que había interpretado a Justo José de Urquiza fue un 3 de febrero en el Palacio San José.

En aquella ocasión, me habían convocado para una representación teatral. Éramos un grupo dirigido por las chicas de la Yotivenco, y estábamos recreando la llegada de Urquiza al Palacio San José después de la Batalla de Caseros, junto con el reencuentro con su familia. Esa fue, en realidad, mi primera actuación interpretando a Urquiza.

Cuando me volvieron a convocar desde la UNER, me sorprendí gratamente, porque no tenía dimensión de la repercusión que había tenido aquella interpretación del 3 de febrero.

La verdad es que me sentí muy orgulloso, pero también con cierto temor de poder interpretar correctamente a un personaje tan importante y con tanta fuerza en nuestra historia, no solo provincial sino también nacional.

-¿Qué te motivó a aceptar el desafío de encarnar a un personaje tan central en la historia argentina?

-Bueno, como decís en la pregunta, realmente fue un gran desafío. Se trata de un personaje con mucha relevancia dentro de la política nacional y por su labor, no solo como hacendado, sino también como alguien que impulsó cambios muy profundos en la política y en la organización de la Nación.

En lo personal, fue algo que me conmovió y me llevó a profundizar en el estudio histórico. También me vinculé con personas que saben mucho más que yo sobre la vida de Justo José de Urquiza y sobre el contexto político de la época. Fue una experiencia muy interesante, porque tuve que nutrirme de múltiples relatos de gente que conoce en profundidad la historia y las decisiones que el general llevó adelante.

Realmente lo tomé como un gran desafío. Para un actor, interpretar un personaje de esa magnitud siempre lo es.

Obviamente también con cierto temor, porque además estaba inmerso en la responsabilidad de representar a un personaje que formaría parte de un material educativo, destinado a un museo, y debía ser lo más fiel posible a la realidad histórica, o al menos acercarse lo máximo posible a ella.

-¿Qué aspectos de su personalidad histórica te resultaron más difíciles de trasladar a la actuación?

-Mirá, los aspectos más difíciles de trasladar a la actuación fueron su carácter. Según todos los relatos y libros, era un hombre de carácter fuerte, decidido y muy pragmático.

Entonces, el desafío era cómo llevar eso a la escena, cómo trasladarlo a la actuación. Sí, resultó bastante difícil.

Pero, una vez que asumí el compromiso, tuve que ponerme a tono con ese objetivo y trabajarlo principalmente con el director de escena y con quien estuvo a cargo de la filmación, es decir, el director del proyecto audiovisual.

-¿Qué aprendizaje personal te dejó meterte en la piel de un líder que impulsó la Constitución y la educación pública?

-Al ser docente, la perspectiva que tenía Justo José de Urquiza sobre la educación, especialmente con la creación del Colegio Nacional, para mí también forma parte de mi propia formación. Sentir la importancia que tuvo, tiene y tendrá todo el trabajo que realizó por la educación laica y gratuita me pareció sumamente significativo.

Además, me motivó el hecho de saber que estas imágenes y estos discursos iban a estar en un contexto educativo, como el de un museo, cuyo objetivo es justamente rescatar la historia y educar hacia el futuro. Me pareció algo muy importante.

En ese sentido, rescato todo ese trabajo y puedo decir que me resultó cómodo expresarme desde ese lugar.

-¿Qué mensaje te gustaría dejarle a las nuevas generaciones sobre Urquiza y su legado, a través de tu interpretación?

-Mirá, no sé si estoy en condiciones de dejar un mensaje a las futuras generaciones, pero sí puedo aportar una interpretación.

La figura de Justo José de Urquiza fue la de un adelantado a su tiempo, un verdadero visionario del futuro. Me parece que todo lo que está en este museo, especialmente lo vinculado a la Constitución, habla justamente de eso: de esa visión de país integral que tenía el general Urquiza.

Creo que nosotros debemos contribuir a sostener y fortalecer esa idea, la de una Unión Nacional más sólida. En momentos tan difíciles como los que estamos viviendo, me parece una oportunidad muy importante poder brindar a toda la población, y especialmente a la población estudiantil, estos conceptos de unidad nacional.