Pocos ganan y la mayoría pierde en un 2026 con más dudas que certezas

El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció por primera vez públicamente su preocupación por «la velocidad de la recuperación», mientras consultoras privadas advierten que la economía argentina transita un escenario de dos velocidades: sectores como agro, minería y finanzas se expanden, mientras que industria, comercio y construcción siguen en caída. El empleo formal lleva siete meses consecutivos de contracción, el desempleo alcanza el 7,5% y las proyecciones de crecimiento para 2026 (alrededor del 2,5%) son la mitad de lo estipulado en el Presupuesto oficial (+5%).

El crecimiento de 2025 (+4,4% promedio anual) fue desigual: más del 80% se explicó por arrastre estadístico de 2024 y un tercio provino de impuestos netos de subsidios (no producción real). Sectores «ganadores» (Finanzas, Agro, Minería) se ubican entre 17% y 31% por encima de sus valores de 2022, mientras que los «perdedores» (Industria -4% interanual, Construcción -1%, Comercio 0%) se ubican entre 5% y 14% por debajo. En enero, Agricultura creció 25,1% e Intermediación financiera 7,7%, pero Industria cayó 2,6% y Comercio 3,2%.



Para febrero, el EMAE de Orlando Ferreres anticipa una contracción interanual del 2,9%, con una caída desestacionalizada del 0,5%. Equilibra proyecta un crecimiento anual de apenas 2,5% (la mitad del 5% oficial) y una caída mensual del 1,0% en febrero. Fundación Capital coincide en el 2,5% anual, pero con sectores clave muy por debajo de 2023: Construcción -10%, Industria -6,1%, Comercio -1%.

El economista Federico Pastrana sostuvo que «lejos de una economía que crece al 4%, la actividad se encuentra estancada», que «el empleo registrado sigue cayendo» y que «los impuestos y las finanzas explican prácticamente el 50% de las variaciones interanuales». Advirtió que «el programa económico no resiste un aumento de la inflación» y que, con el shock internacional, «probablemente en unos meses estaremos discutiendo cómo la economía pasó del estancamiento a la recesión».

El IIEP-UBA señaló que la morosidad en créditos personales alcanzó el 13,2% y en tarjetas el 11% en enero, y que los sectores dinámicos generan menos del 5% del empleo registrado. El gasto social (incluyendo AUH) se ubicó 36% por debajo de fines de 2023, y la eliminación del programa Volver al Trabajo anticipa nuevos recortes.

El peso de la deuda externa creció un 11% en dos años (USD 46.579 millones), y 2025 fue el año con mayor fuga de capitales de la serie (USD 32.340 millones). Los vencimientos de capital e intereses suman USD 39.700 millones entre 2026 y 2027. Entre enero de 2024 y febrero de 2026, el superávit de bienes y servicios (USD 24.372 millones) no alcanzó para cubrir los pagos de intereses de deuda (USD 27.248 millones), y la formación de activos externos del sector privado acumuló USD 34.887 millones. «El programa depende de mecanismos transitorios que restringen el margen para la recuperación», concluyó el IPYPP.