Incertidumbre en el sector cárnico y avícola

El secretario general del Sindicato de la Carne local, Sergio Daniel Vereda, analizó el escenario que atraviesa la actividad tras el plenario realizado en Concepción del Uruguay, con fuerte foco en la crisis de la industria avícola y la situación de los trabajadores.

Por: Matías Dalmazzo



En Concepción del Uruguay se realizó este viernes un plenario de filiales provinciales del Sindicato de la Carne, con la participación de los diputados nacionales Marianela Marclay y Guillermo Michel; el intendente local José Eduardo Lauritto; los intendentes Hernán Niz, Fernando Viganoni y Ricardo Sandoval; el secretario general nacional del gremio, “Beto” Fantini; y el secretario general local, Sergio Daniel Vereda. El encuentro tuvo como eje analizar la situación de los sectores productivos, especialmente la actividad avícola y ganadera, en medio de dificultades económicas, problemas de exportación y su impacto en el empleo.

Tras la reunión, Vereda dialogó con la redacción de La Calle y brindó un análisis detallado de lo tratado. En ese marco, definió al plenario como “muy positivo”, al considerar que permitió poner en común las problemáticas que atraviesa el sector y generar un espacio de intercambio directo con representantes políticos de distintos niveles.

El dirigente explicó que uno de los ejes principales fue la situación de la industria avícola, particularmente en la región, donde se combinan factores sanitarios, productivos y económicos que generan un escenario complejo. En ese sentido, remarcó la preocupación por la gripe aviar y la necesidad de reforzar la información hacia la comunidad, al advertir que aún falta mayor conciencia sobre los cuidados que se deben tener para evitar eventuales contagios.

Preocupación por la avicultura

Vereda sostuvo que la cuestión sanitaria se suma a otros problemas estructurales, como las dificultades para exportar y los costos que enfrenta el sector. En ese contexto, indicó que varias empresas atraviesan complicaciones, entre ellas Granja Tres Arroyos, una de las más importantes de la zona.

Sobre este caso puntual, detalló que la firma venía registrando atrasos en el pago de salarios, con una quincena abonada de manera parcial. Precisó que se había pagado una parte y que quedaba un porcentaje pendiente, lo que implicaba un incumplimiento en los plazos habituales y generaba preocupación entre los trabajadores.

A esta situación se suma la posibilidad de una reducción en la actividad productiva. Según explicó, la empresa evalúa dejar de trabajar los viernes durante los próximos meses, lo que significaría un día menos por semana. Si bien la medida buscaría evitar despidos, el impacto en los ingresos será significativo, ya que se perderían varios días de trabajo por mes.

El secretario general remarcó que este escenario genera una fuerte incertidumbre, tanto para los trabajadores como para el propio gremio. “Es el día a día”, graficó, al señalar que no hay certezas sobre cómo evolucionará la situación y que las definiciones se van dando de manera permanente.

Salarios, empleo y medidas en evaluación

En cuanto a la respuesta sindical, Vereda explicó que existe un acuerdo firmado que obliga a la empresa a informar cualquier atraso salarial dentro de un plazo determinado. Mientras ese compromiso se respete, indicó que se prioriza el diálogo y las instancias formales con intervención de organismos laborales.

No obstante, advirtió que, en caso de incumplimientos, el sindicato queda habilitado para avanzar con otro tipo de medidas. De todos modos, insistió en que el objetivo central en este momento es preservar las fuentes de trabajo, incluso en un contexto donde los trabajadores deben afrontar pagos en cuotas o demoras en sus haberes.

En esa línea, destacó que los propios empleados comprenden la gravedad de la situación y, en muchos casos, priorizan sostener su puesto laboral antes que avanzar en conflictos que puedan agravar el escenario. “Lo principal es no perder el trabajo”, sintetizó al describir el clima actual en el sector.

Finalmente, Vereda valoró la participación de intendentes y legisladores en el plenario, al considerar que permitió visibilizar la problemática y plantear la necesidad de un mayor compromiso político. Según expresó, el sector necesita medidas concretas que acompañen tanto a las empresas como a los trabajadores, no sólo en términos económicos, sino también en cuestiones sanitarias y regulatorias que permitan sostener la actividad en el tiempo.