El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la suspensión por cinco días de los ataques contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes, tras mantener «conversaciones muy positivas y productivas» con Irán durante los últimos dos días, en un intento de resolver las hostilidades en Medio Oriente.
Trump indicó que la tregua está sujeta al éxito de las reuniones que continuarán durante la semana. «He instruido al Departamento de Guerra para que posponga todos los ataques militares (…) durante un período de cinco días», escribió en su cuenta Truth Social. La decisión frena el ultimátum que había lanzado el fin de semana, cuando advirtió que si Irán no reabría el estrecho de Ormuz bombardearían sus centrales eléctricas.
El sábado, Trump ya había anticipado que consideraba «reducir» la operación militar, tras conocerse un ataque a la planta de enriquecimiento nuclear de Natanz. En esa oportunidad, afirmó que Estados Unidos «estaba a punto de alcanzar sus objetivos» e insistió en que otros países deberían «asumir el liderazgo en la vigilancia» del estrecho de Ormuz. «El estrecho de Ormuz tendrá que ser vigilado y controlado, según sea necesario, por otras naciones que lo utilicen. ¡Estados Unidos no lo hace!», concluyó. El conflicto comenzó el 28 de febrero.










