Imputaron a un sacerdote tras la descarga eléctrica que sufrió un niño

La Fiscalía acusó al sacerdote César Jesús Schdmidt por homicidio en grado de tentativa luego del hecho ocurrido a comienzos de marzo en Paraná. El menor permanece internado mientras avanza la investigación judicial.

La Justicia imputó al sacerdote César Jesús Schdmidt por homicidio en grado de tentativa tras el grave episodio ocurrido el sábado 7 de marzo al mediodía en la ciudad de Paraná, cuando un niño de 10 años recibió una fuerte descarga eléctrica al tocar un portón metálico mientras intentaba recuperar una pelota. El menor, identificado como Esteban Bogado, continuaba internado mientras avanzaba la investigación judicial.



La imputación fue formalizada por la fiscal Patricia Yedro con la asistencia del abogado defensor Mario Martínez. Ese mismo día se realizó la audiencia de medidas de coerción ante el juez de Garantías Eduardo Ruhl, quien analizó los pedidos del Ministerio Público Fiscal en el marco de la causa.

Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó distintas medidas cautelares para el imputado. Entre ellas, se dispuso la obligación de fijar domicilio, la prohibición de salir de la ciudad de Paraná y la obligación de permanecer a disposición de la Justicia mientras continúe la investigación.

El juez Ruhl hizo lugar al planteo de la Fiscalía y ordenó que el sacerdote permanezca sometido al proceso judicial bajo esas condiciones. De esta manera, el expediente seguirá avanzando con la recolección de pruebas y testimonios que permitan determinar responsabilidades.

El hecho que originó la causa ocurrió el sábado 7 de marzo en un barrio de la capital entrerriana. Según reconstruyeron vecinos, Esteban Bogado jugaba a la pelota con otros chicos en la vereda de una vivienda ubicada sobre calle Lamadrid cuando, en medio del partido, la pelota cayó dentro del patio de una casa cercada por un alto tapial y un portón metálico.

De acuerdo con los relatos del vecindario, el niño se acercó para tocar timbre y pedir que le devolvieran la pelota, pero nadie respondió. Ante esa situación decidió trepar el portón para recuperar el balón. En ese momento recibió una descarga eléctrica que lo dejó atrapado durante más de un minuto en contacto con la estructura metálica energizada.

Un vecino intentó ayudarlo al verlo en esa situación, pero también recibió una descarga al acercarse. Finalmente, una mujer del barrio logró intervenir utilizando un palo para separarlo del portón. De esa manera se interrumpió el contacto con el metal electrificado y el niño cayó al suelo.

Minutos después se dio aviso a la Policía y a los servicios de emergencia. El menor fue trasladado al hospital materno infantil San Roque de Paraná, donde quedó internado bajo estrictos controles médicos.

A raíz de la descarga, el niño sufrió quemaduras de consideración en sus piernas. Los profesionales de la salud continuaban realizando evaluaciones y controles para descartar posibles complicaciones, mientras su evolución mostraba señales alentadoras en las últimas horas.