La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) abrió un expediente contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para determinar si incurrió en incumplimiento de los deberes de funcionario público tras revelarse que viajó con su esposa, Bettina Angeletti, en el avión presidencial a Nueva York y que ambos utilizaron un jet privado para vacacionar en Punta del Este, con gastos que no se condicen con sus ingresos declarados.
La investigación, adelantada por Clarín, se suma a las denuncias presentadas por el abogado Gregorio Dalbón y la diputada Marcela Pagano por presunta malversación de caudales públicos, defraudación y abuso de autoridad. El diputado Esteban Paulón también solicitó informes sobre los gastos y el rol de Angeletti en la comitiva oficial durante la «Argentina Week» en Nueva York.
Adorni reconoció que su esposa lo acompañó en el viaje oficial y que ella pagó un pasaje de 5.438 dólares, mientras que él cubrió los viáticos. Adorni justificó el viaje con la frase «vengo una semana a deslomarme a Nueva York, quería que mi mujer me acompañe». Sin embargo, también se filtró que la pareja viajó en febrero a Punta del Este en un avión privado contratado a la empresa Alpha Centauri por unos 10.000 dólares, según reveló el periodista Sebastián Lacunza. Adorni afirmó que pagó todos los gastos de su bolsillo, pero sus ingresos anuales declarados (unos 43.000 dólares en efectivo más un sueldo de 3,5 millones de pesos mensuales) no alcanzarían para justificar desembolsos por 15.000 dólares en menos de un mes.
El amigo de Adorni y periodista de la TV Pública, Marcelo Grandio, complicó aún más la situación al declarar que el jefe de Gabinete pagó el vuelo a Punta del Este «con plata del Estado». Grandio, que los hospedó en su casa, intentó defenderlo pero terminó generando más dudas. Además, se señaló que Grandio fue contratado por Adorni para programas de la TV Pública, lo que podría configurar el delito de dádivas.
El escándalo generó malestar en el Gobierno, donde acusan a Adorni de empañar la «Argentina Week» y de desviar la culpa hacia Karina Milei. La vicepresidenta Victoria Villarruel aprovechó para marcar diferencias con un irónico tuit: «El ajuste lo paga la política, jaja». En tanto, el jefe del bloque de UP, Germán Martínez, anunció que pedirá la interpelación de Adorni en el Congreso.
La polémica estalló cuando se filtró una foto de Angeletti junto a la delegación argentina, lo que dio por sentado que había viajado en el avión presidencial. Durante una entrevista con Eduardo Feinmann, Adorni intentó justificarse: «No le sacamos un peso al Estado. Mi mujer ya tenía previsto viajar y yo quería que me acompañe». Sin embargo, la frase «deslomarme» se viralizó rápidamente y fue objeto de burlas en las redes, con memes que ironizaban sobre el «sacrificio» del funcionario.
El periodista le había recriminado que «el avión presidencial no es un taxi, no es para que un familiar de un funcionario se suba». El escándalo se suma a las denuncias por los viajes en aviones privados y las contradicciones en sus declaraciones patrimoniales, que ya motivaron una investigación de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas.










