Ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán

Las tensiones internacionales entre los territorios se han intensificado con bombardeos, lanzamiento de misiles y drones. Más de una semana de ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán.

La crisis en Oriente Medio ha entrado en una fase extremadamente peligrosa tras seis días de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, que han convertido la región en un escenario de guerra abierta con implicaciones globales. El conflicto comenzó a finales de febrero con una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos militares en Irán, incluyendo instalaciones clave en Teherán y otras ciudades, y rápidamente derivó en una serie de ataques y represalias que han escalado fuera de control. Las tensiones se han intensificado con bombardeos, lanzamiento de misiles y drones, y niveles de violencia no vistos en décadas.



El balance humano de los primeros días de enfrentamientos resulta alarmante. Más de 1.300 personas murieron desde el inicio de la escalada, la mayoría de ellas en Irán, aunque también se registran víctimas en países cercanos como Líbano, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, además de bajas entre militares estadounidenses y civiles israelíes. La Organización Mundial de la Salud advirtió que varios centros de salud fueron alcanzados durante los ataques y que la situación de la población civil se deteriora rápidamente, con desplazamientos masivos y una crisis humanitaria que crece día a día.

El conflicto, además, ya excede el enfrentamiento directo entre Irán e Israel y se extiende a distintos actores y territorios de la región. Desde Líbano se lanzaron cohetes y drones por parte de milicias vinculadas a Teherán, mientras que el ejército israelí intensificó sus operaciones en el sur de ese país. Paralelamente, varias naciones del Golfo sufrieron ataques con misiles y drones, lo que obligó a suspender vuelos y encendió alertas sobre la seguridad de infraestructuras energéticas estratégicas. Frente a este escenario, la comunidad internacional emitió llamados a reducir la tensión, aunque por el momento no aparecen señales firmes de una salida diplomática inmediata.

Israel desmanteló un búnker de control estratégico iraní en Teherán

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que el viernes llevaron a cabo un ataque contra un búnker subterráneo ubicado bajo un complejo vinculado al liderazgo iraní en el centro de Teherán. Según indicaron, en la operación participaron unos 50 aviones de combate.

De acuerdo con el comunicado militar, el refugio había sido diseñado como un centro de comando de emergencia para el fallecido líder supremo iraní, Alí Jamenei, quien murió al inicio de la ofensiva lanzada el pasado sábado por fuerzas estadounidenses e israelíes.

Las autoridades israelíes señalaron además que el complejo continuaba siendo utilizado por altos funcionarios iraníes. El lugar se extendería bajo varias calles del centro de la capital e incluiría diferentes accesos y salas destinadas a reuniones de la cúpula gubernamental.

El comunicado también estuvo acompañado por un video del presunto bombardeo. Desde Israel sostuvieron que el búnker formaba parte de los principales centros de mando militar del liderazgo iraní y que su destrucción representa un golpe a la capacidad de comando y control de las fuerzas iraníes.