El presidente Javier Milei arribó este viernes a Doral, Florida, para participar en la cumbre Escudo de las Américas, un espacio convocado por Donald Trump que reúne a mandatarios de derecha de la región, en un contexto de guerra con Irán y de disputa geopolítica con China por los recursos naturales. Milei mantendrá un «almuerzo de trabajo» con Trump el sábado.
La cumbre, que se realiza en medio del conflicto bélico desatado por Estados Unidos contra Irán, busca alinear a los gobiernos latinoamericanos con la política exterior de la Casa Blanca, especialmente en materia de seguridad, recursos estratégicos y migración. Entre los asistentes figuran los presidentes de Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Paraguay y otros aliados regionales. No participan líderes como Lula (Brasil), Sheinbaum (México) o Petro (Colombia).
El gobierno argentino firmó recientemente un acuerdo para entregar minerales críticos a EE.UU. y se incorporó a la «coalición regional contra el narcoterrorismo» durante un encuentro encabezado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien advirtió sobre la pérdida de valores «occidentales y cristianos» por la migración masiva.
La ex secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, conocida como «caza migrantes», fue designada como «enviada especial del programa Escudo de las Américas». Mientras tanto, las redadas del ICE se multiplican y el New York Times informó sobre las intenciones de Trump de enviar deportados a Argentina, tema que no estaría cerrado.
La delegación argentina incluye a Karina Milei, Manuel Adorni y Pablo Quirno. Tras la cumbre, Milei viajará a Nueva York para la Argentina Week, con empresarios y fondos de inversión, y luego a Chile para la asunción de José Antonio Kast. Página/12 denunció que le fue negada la acreditación para cubrir el evento, a pesar de haberse registrado en tiempo y forma.










