Perdió un ojo por un disparo de la Policía de la Ciudad y denuncia al ministro de Seguridad

Lucas Morello, un profesor de historia de 39 años y militante del Movimiento Evita, perdió la visión de su ojo derecho tras recibir un impacto durante la represión policial a la manifestación contra la reforma laboral del 11 de febrero en el Congreso, y presentó una denuncia penal contra el ministro de Seguridad porteño, Horacio Alberto Giménez, y el jefe del operativo.

El hecho ocurrió alrededor de las 15 horas, cuando la columna de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), con la que Morello se movilizaba, se retiraba pacíficamente de la Plaza Congreso. Según su relato, al doblar por calle Lima, creyeron estar a resguardo, pero fueron emboscados por un camión hidrante y agentes motorizados que llegaron por Avenida 9 de Julio y dispararon balas de goma. «Ahí recibí el impacto en el ojo», declaró. Unas 40 personas fueron «aprehendidas» y retenidas en el suelo durante unos 50 minutos en la esquina de Lima y México.



Morello fue al Hospital Santa Lucía, donde le diagnosticaron un coágulo que impedía evaluar la lesión. Al no recuperar la visión, radicó la denuncia con los abogados Pablo Zapulla y Juan Facundo Ceballos, en la que pide ser querellante y la identificación del policía que lo hirió. También denuncia al ministro Giménez y al responsable del operativo, destacando la «definitiva participación» de la Policía de la Ciudad en el dispositivo represivo, un cambio respecto a inicios de la gestión.

El 11F, convocado por la CGT, dejó un saldo de 562 heridos, según la Comisión Provincial por la Memoria, y 24 detenidos. El colectivo Mapa de la Policía detalló que la represión tuvo tres momentos: primero en Rivadavia, luego en la emboscada a la UTEP en Lima y México, y finalmente con detenciones en la zona. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, difundió la identificación de 17 supuestos violentos, pero solo tres fueron detenidos por pedido del Ministerio Público, y el juez Gonzalo Rúa liberó a dos de ellos.

Manuel Tufro, del CELS, explicó que el gobierno aplica dos lógicas represivas: el protocolo antipiquetes y una represión «indiscriminada» para generar miedo, como en el 11F. Ejemplos anteriores incluyen la marcha del 12 de marzo de 2025 y la del 12 de junio de 2024. El jueves siguiente, durante el tratamiento en Diputados, hubo once detenidos y 2100 efectivos desplegados. El Comité Nacional para la Prevención de la Tortura denunció que sus miembros y los de la CPM también fueron blanco de disparos, a pesar de estar identificados. Morello, que aún no recuperó la visión, afirmó: «Vamos a seguir estando en la calle, aunque quieran que nos gane el miedo».