Luciana Chiapella, con un largo camino por delante

Nos metemos en el mundo del levantamiento olímpico de pesas de la mano de la joven deportista uruguayense, reciente ganadora de la terna de su disciplina en la Fiesta del Deporte 2025. Estudio, trabajo y alto rendimiento conviven en una rutina marcada por el esfuerzo, la constancia y la fortaleza mental.

El levantamiento olímpico de pesas es una disciplina que exige mucho más que fuerza. Técnica, coordinación y máxima concentración  se combinan en segundos decisivos sobre el tablado. Detrás de cada intento hay horas de entrenamiento invisible, planificación y sacrificio.



En ese universo de barras, discos y superación personal anda Luciana Chiappella, atleta de nuestra ciudad que con solamente 22 años viene construyendo un camino sostenido en el ámbito nacional y que ya proyecta metas internacionales. Su 2025 fue consagratorio: además de destacarse en los torneos nacionales y en los Juegos Argentinos de Alto Rendimiento, recibió el reconocimiento mayor a nivel local al ganar la terna de levantamiento de pesas en la Fiesta del Deporte 2025, un premio que simboliza años de compromiso con la disciplina.

Estudiante del último año del Profesorado Universitario de Educación Física y trabajadora del gimnasio Zeta Team, su vida gira en torno al deporte. En diálogo con LA CALLE, Luciana nos abrió las puertas de su historia y nos permite conocer desde adentro cómo se construye una atleta de alto rendimiento.

– ¿Por qué levantamiento de pesas? ¿Cómo y por qué comenzaste?

Mi historia en el levantamiento empezó cuando tenía 15 años. Entrenaba en otro gimnasio y mi profe de ese momento practicaba levantamiento. Un día me vio hacer sentadillas con 100 kilos y ahí descubrió un potencial que ni yo sabía que tenía. Me invitó a probar. Mis papás tenían sus dudas, pero nunca me lo negaron. Terminé la escuela secundaria un viernes de diciembre de 2019 y el lunes siguiente ya estaba levantándome temprano y yendo en bici a entrenar. Así empezó todo. Cuando llegó la pandemia y los gimnasios cerraron, no dejé de entrenar. Practicaba la técnica en mi casa con un palito y con inventos que armaba para simular una barra. No era lo ideal, pero me mantuvo en movimiento y conectada con el deporte.

– Contanos un poco cuál es tu actualidad y cómo te ha ido en los diferentes torneos

-Mi primer Nacional fue en 2021 en Buenos Aires, donde salí campeona nacional Sub-17 en la categoría hasta 71 kg. En 2022 competí en San Luis y fui subcampeona. En 2023, nuevamente en Buenos Aires, volví a ser subcampeona. En 2024, en Bariloche, también salí subcampeona. En 2025, en Buenos Aires, obtuve medalla de bronce en arranque con 86 kg, medalla de plata en envión con 110 kg y medalla de bronce en el total olímpico con 196 kg. Ese mismo año, en septiembre, me consagré campeona en la primera edición de los Juegos Argentinos de Alto Rendimiento, realizados en Rosario.

-¿Qué te generó haber ganado la terna en la Fiesta del Deporte 2025?

-La terna de premiación de 2025 significó muchísimo para mí y para los otros dos atletas nominados. Más allá del resultado, fue un reconocimiento al deporte, a lo que hacemos y a lo que representa. Haberla ganado fue una confirmación del esfuerzo, del compromiso y de la constancia. Siempre digo que los resultados llegan según cómo es el proceso, y 2025, en mis seis años dentro del levantamiento, fue el mejor año de todos. Y todavía queda mucho por delante.

-¿Cómo es tu rutina, tu día a día? ¿Tenés un equipo que te acompaña?

-Mi día a día se basa en entrenar, estudiar y trabajar. También valoro mucho compartir tiempo con mi familia, que es un sostén fundamental. Estoy acompañada por un equipo interdisciplinario que me ayuda a mejorar mi rendimiento: nutricionista, kinesiólogo, psicólogo y suplementación deportiva. Cuando se acercan las competencias, trato de descansar un poco más, reducir la carga laboral y, en lo posible, la académica. También ajusto la alimentación y los suplementos que me aporta Rutina 649.

-¿Qué objetivos te ponés para este año?

-Este año arranqué la pretemporada con un objetivo claro: seguir mejorando, tanto en los kilos que levanto como en el aspecto psicológico, que es clave para competir con confianza y estabilidad. Sé que todavía tengo mucho por crecer y que mi camino en este deporte recién empieza. Mi sueño es competir a nivel internacional. Uno de mis objetivos para este año es clasificar y competir en los Juegos Odesur que se hacen en Rosario.

– ¿Qué se te pasa por la mente al momento de levantar en una competencia? En qué te centrás?

– En el momento de competir, entro en un estado de concentración total conmigo misma y con lo que estoy por hacer. Uso un método de respiración para calmar los nervios y, cuando subo al tablado principal, me aliento a mí misma y ejecuto el movimiento de la mejor manera posible.

– Al momento de competir ¿Sos de mirar o estudiar a tus rivales o colegas?

-En cuanto a las rivales, siempre trato de enfocarme en mí, en mi trabajo y en mis kilos, aunque obviamente tengo en cuenta lo que levantan ellas. La técnica se mejora día a día; siempre hay algo para corregir. En el gimnasio tenemos las puertas abiertas para todos los que quieran iniciarse en el levantamiento de pesas, pero depende mucho de cada uno, porque es un deporte que exige constancia y continuidad.

-¿Cómo ves el nivel en la región? ¿Podés seguir entrenando en la ciudad o crees que en un futuro deberías perfeccionarte en otra ciudad?

-En Entre Ríos, el nivel de los atletas es muy alto: la mayoría ha conseguido podios nacionales. Somos pocos comparados con otras provincias, pero el nivel es fuerte. En el lugar donde entreno puedo seguir creciendo como deportista, pero si aparece la posibilidad de irme a entrenar a otro lado para mejorar aún más, estoy decidida a hacerlo. Todo lo que sea por mi bien y por mi progreso, lo voy a aprovechar.