Meta, TikTok y Snapchat se enfrentan a un juicio histórico en Estados Unidos, acusados de crear productos adictivos dirigidos a menores de edad, en un caso que podría transformar la relación de las grandes tecnológicas con los jóvenes usuarios.
El proceso, que comenzó con la selección del jurado en el Tribunal Superior de California en Los Ángeles, tiene como protagonista a KGM, una joven californiana que inició su interacción con redes sociales a los 8 años. Su demanda alega que el diseño de plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat, con técnicas como el «scroll» infinito, fomentó un uso compulsivo que derivó en depresión, ansiedad y pensamientos suicidas.
Los abogados de KGM buscan compensación económica y cambios obligatorios en el diseño de las plataformas para proteger a los usuarios jóvenes. Joseph VanZandt, uno de los abogados principales, declaró: «Este es el punto cero de nuestra lucha contra las redes sociales».
Contexto legal más amplio
El caso forma parte de una ofensiva legal masiva en EE.UU., con miles de demandas presentadas por adolescentes, distritos escolares y estados. Los demandantes comparan la estrategia con la utilizada contra las grandes tabacaleras en los años 90, argumentando que las redes sociales son un «producto defectuoso» por su potencial adictivo y los daños a la salud mental juvenil.
Defensa de las empresas
Las compañías demandadas niegan que sus productos sean adictivos y argumentan que no existe prueba científica concluyente sobre un impacto directo. Se amparan en la ley federal que las protege de ser responsables por el contenido publicado por usuarios. Meta ha declarado que los litigios simplifican en exceso los problemas de salud mental de los adolescentes, ignorando otros factores como presión académica o problemas socioeconómicos.
Snap llegó a un acuerdo extrajudicial con KGM la semana previa al juicio, pero sigue siendo demandada en otros procesos similares.
Regulación internacional
El juicio se da en un contexto de creciente escrutinio global. Francia fijó en 15 años la edad mínima para abrir cuentas, Australia bloqueó el acceso para menores de 16 años, y algunos estados de EE.UU. han aprobado normativas protectoras, aunque las empresas a menudo las han bloqueado en los tribunales invocando la libertad de expresión.










