Represión, salarios de miseria y pulseada gremial: duro pronunciamiento de la FEPA por el conflicto en el puerto de Concepción del Uruguay

El presidente de la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), Marcelo Osores, se refirió con dureza al conflicto en el puerto de Concepción del Uruguay, que derivó en trabajadores detenidos y una conciliación obligatoria aún vigente. En declaraciones radiales, cuestionó el accionar policial y apuntó responsabilidades tanto en la Fiscalía como en la administración portuaria.

Osores consideró que hubo una “represión innecesaria” pese a que estaba en marcha una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo provincial, con audiencia prevista para el 10 de febrero. “Mandaron a reprimir sin que se entienda qué quisieron justificar”, señaló, y remarcó que la protesta gremial estaba controlada.



Al analizar el fondo del conflicto, el titular de FEPA sostuvo que el presidente del Ente Autárquico Puerto Concepción del Uruguay, Marcos Di Giuseppe, “replica el mismo discurso de la empresa”. Recordó que meses atrás el funcionario había avalado el proceso de normalización del SUPA Concepción del Uruguay, sindicato adherido a la Federación.

En ese marco, afirmó que el SUPA Concepción del Uruguay es la única representación gremial legal de los trabajadores portuarios de la ciudad. “Lo dice la ley y lo dice el Ministerio de Trabajo”, subrayó, aclarando que mientras dure la normalización, el normalizador tiene plenas facultades gremiales y legales.

Osores también cuestionó la injerencia de otros sindicatos y federaciones sin representación local, y sostuvo que se buscaron “excusas” para no firmar acuerdos con el gremio legítimo. Según indicó, el trasfondo es económico: “La empresa no quiere normalizar porque eso implica pagar mejores salarios y mejorar condiciones laborales”.

En ese sentido, denunció que los jornales en el puerto de Concepción del Uruguay están entre los más bajos del país. A modo de ejemplo, comparó los 40 mil pesos que cobra un estibador local con los valores de otros puertos organizados, donde el jornal ronda los 95 mil pesos, además de contar con mejores condiciones de seguridad e infraestructura.

El dirigente sindical responsabilizó al ente portuario por lo sucedido y advirtió que la situación pudo haber terminado en una tragedia. “No pasó algo peor de milagro”, afirmó, y defendió la presencia de trabajadores de otros puertos del país, quienes se movilizaron en respaldo al SUPA Concepción del Uruguay.

Finalmente, Osores llamó a respetar la ley y a priorizar a los trabajadores en la agenda política. Confió en que la próxima audiencia permita destrabar el conflicto, aunque advirtió que, de no haber soluciones, los estibadores de todo el país seguirán acompañando el reclamo. “Un puerto que crece es un puerto organizado, con empresas, trabajadores y un Estado que haga cumplir las reglas”, concluyó.