Fútbol infantil. Polémica por el precio del Mecanito

El torneo infantil que se juega en Engranaje volvió a marcar el valor de las entradas para el año y desató quejas entre padres y madres. El aumento respecto de 2025, el costo del estacionamiento y un dato inédito como la reventa de tickets exponen una tensión entre la necesidad de recaudar de los clubes y el acceso de las familias a ver jugar a sus hijos.

El torneo infantil conocido como el Mecanito se disputa por estos días en el club Engranaje, se puso en marcha esta semana y tiene como protagonistas a cientos de chicos de la ciudad y la región, pero también a padres, madres, tíos, abuelos y padrinos que manifestaron su malestar por el fuerte aumento en el precio de las entradas y el estacionamiento.



La organización del certamen fijó el valor de la entrada general en 5.000 pesos por persona y el estacionamiento en 2.000 pesos, cifras que representan un incremento significativo respecto de 2025, cuando el ingreso costaba 3.500 pesos y el estacionamiento 1.000, y que suelen funcionar como referencia para el resto de los torneos infantiles del año.

Las familias plantearon que el impacto económico resulta difícil de sostener durante los cuatro días que dura el torneo, ya que los partidos se juegan a diario y, en muchos casos, al menos ambos padres asisten para acompañar a sus hijos, lo que eleva el gasto a 12.000 pesos por jornada y cerca de 48.000 pesos en total solo en entradas y estacionamiento.

El aumento generó además una situación inédita en este tipo de competencias, ya que varios padres comenzaron a ofrecer la reventa de su entrada una vez que el hijo ya jugó, a un precio menor, con el objetivo de recuperar parte del dinero y poder volver otro día, una postal que hasta ahora no se había visto en torneos infantiles de la ciudad.

Los testimonios coinciden en que el costo elevado también reduce el consumo dentro del predio, ya que muchas familias priorizan pagar el ingreso y dejan de lado la compra de bebidas o comida, afectando incluso a quienes trabajan de manera informal durante el torneo con la venta de productos.

Desde el ambiente del fútbol local explicaron que estos torneos no dependen de la Liga Uruguayense y que cada club organiza su propio certamen con un fin claramente recaudatorio, ya que gran parte de las instituciones sostiene su infraestructura anual con lo que se obtiene en estos eventos, ante la escasa rentabilidad de las entradas de liga y las cuotas sociales.

El debate no se limita al Mecanito, porque en los próximos días comenzará el Lobito de Gimnasia y Esgrima y luego llegará el Decanito de Atlético Uruguay, una seguidilla de torneos que, según comentan los padres, mantendría valores similares y obligaría a las familias a elegir a qué días o a qué partidos asistir.

La polémica quedó instalada en las tribunas y fuera de las canchas, donde muchos coinciden en la necesidad de encontrar un equilibrio entre la recaudación que necesitan los clubes y la posibilidad real de que las familias puedan acompañar a los chicos, sin que verlos jugar se convierta en un gasto imposible de sostener.