INTA prepara plan de retiros voluntarios, preocupa pérdida de «cuadros técnicos formados»

El Consejo Directivo del INTA aprobó hoy medidas de reestructuración que incluyen la elaboración de un plan de retiros voluntarios, que podría regir a partir del 1° de marzo, mientras crece la preocupación por la posible pérdida de personal técnico especializado.

El Consejo instruyó a la Dirección General de Administración (DGA) que elabore el programa de retiros voluntarios y lo eleve para su análisis y eventual aprobación en la próxima reunión. Desde entidades que integran el Consejo manifestaron su preocupación por que la medida afecte el funcionamiento y el rol técnico del organismo, solicitando que se instrumente a través de un programa específico para evitar la salida de «cuadros técnicos formados».



Según datos de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el INTA cuenta con 5.791 empleados y la intención del Gobierno sería recortar 1.700 puestos. Desde el inicio de la gestión, ya se registraron 878 bajas por distintas causas (bajas, retiros, cesantes, renuncias y jubilaciones). Julieta Boedo, delegada de ATE, calificó el panorama como «alarmante», alertando sobre la posibilidad de que luego se avance con más despidos.

Plan de reestructuración

A fines del año pasado, el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, presentó a la Mesa de Enlace un plan de achique organizado en siete ejes, con una agenda que se extendería hasta abril de 2026. Entre las principales medidas se incluyen:

  • Revisión de más de 200 programas y líneas de trabajo para definir continuidades, reformulaciones o cierres.

  • Fusión de los 15 centros regionales actuales en cuatro o cinco macrorregiones administrativas.

  • Evaluación del funcionamiento de estaciones experimentales y agencias para detectar superposiciones y mejorar la eficiencia operativa.

  • Baja de todas las cooperadoras vinculadas al INTA (sin precisiones operativas aún).

  • Venta de siete predios identificados: uno en el AMBA (a disposición de la AABE) y seis en las regiones de Catamarca; Chaco-Formosa; Buenos Aires Norte; Mendoza; Patagonia Norte y Santiago del Estero, que serán evaluados por los Consejos Regionales.

El Gobierno busca además la «desafectación» de 33.836 hectáreas que, según una auditoría oficial, se encuentran actualmente «en desuso» y sin utilidad para experimentación. Un documento oficial detalla que se han detectado aproximadamente 42.000 hectáreas sin destino a actividades de experimentación o producción.

El Consejo Directivo está integrado por representantes del Estado y del sector agropecuario y académico, aunque faltan las designaciones por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y por las Facultades de Veterinaria, cuyas ternas fueron enviadas pero no elegidas aún por el Gobierno.