Un axolotl, de aspecto zen, parece sonreír en el lago Xochimilco, México. Con sus formas suaves, rostros expresivos y unas manos que parecen muy humanas esta cautivadora salamandra ha conquistado los corazones humanos hasta convertirse en una megaestrella global. Su presencia en la cultura popular, en forma de juguetes, peluches, dibujos animados y todo tipo de productos temáticos es absoluta, como hasta hace poco lo fueron los capibaras, las llamas o los unicornios. Una tendencia que se disparará por su rol como mascota oficial de México cuando organice la Copa Mundial de Fútbol de este año. El Gobierno mexicano espera aprovechar ese impulso para hacer campaña para su preservación ya que el axolotl está clasificado como en peligro crítico de extinción. En 1998 en el lago Xochimilco había 6.000 ejemplares. En 2008 había solo 100. En el último censo de 2014 quedaban apenas 36.









