El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, condenó el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela y la captura del mandatario Nicolás Maduro, hechos ocurridos en la madrugada de este sábado en territorio venezolano, y convocó a una reunión de emergencia en Brasilia con ministros de su gabinete para analizar la situación regional.
El jefe de Estado brasileño expresó su rechazo a los bombardeos y a la detención de Maduro a través de un comunicado oficial, en el que afirmó que las acciones ordenadas por el presidente estadounidense Donald Trump “superan una línea inaceptable” y constituyen “una grave afrenta a la soberanía de Venezuela”, además de sentar un precedente peligroso para la comunidad internacional.
Lula sostuvo que la intervención militar evoca los peores momentos de la injerencia extranjera en América Latina y reclamó una respuesta firme por parte de la Organización de las Naciones Unidas. El mandatario permanece de vacaciones en Río de Janeiro, aunque evalúa viajar a Brasilia en las próximas horas para encabezar el encuentro, que también podría realizarse por videoconferencia.
Mientras el oficialismo y referentes del PT rechazaron la ofensiva estadounidense, sectores de la extrema derecha brasileña expresaron su apoyo a los bombardeos y a la captura de Maduro. Legisladores cercanos al expresidente Jair Bolsonaro celebraron la acción militar, en contraste con la posición del gobierno de Lula, que advirtió sobre el impacto regional y las consecuencias para la población civil.










