La flamante presidenta departamental del PRO habló con La Calle tras asumir en el cargo, repasó su recorrido político, analizó el presente de la coalición oficialista en Entre Ríos y dejó definiciones sobre el futuro de Concepción del Uruguay, la participación juvenil y una eventual candidatura a la Intendencia.
Por: Matías Dalmazzo
Evelyn Viganoni asumió la presidencia del PRO Uruguay durante un acto realizado esta semana en el salón de Termas Concepción, en Concepción del Uruguay, con la participación de dirigentes, autoridades, militantes y vecinos del departamento. Tras la asunción formal, la redacción del diario La Calle tomó contacto con la dirigente para conocer sus primeras definiciones como titular partidaria y su mirada sobre el escenario político local y provincial.
La dirigente del PRO, exconcejala y referente de la coalición oficialista entrerriana, planteó que este nuevo rol representa una continuidad lógica de su recorrido político, marcado por el trabajo territorial, la gestión y la construcción colectiva. Viganoni sostuvo que el objetivo central para los próximos dos años será consolidar un partido activo, presente en todo el departamento Uruguay, abierto a la participación y con capacidad de convertirse en una alternativa real de gobierno para la ciudad.
En ese marco, la presidenta del PRO Uruguay remarcó la importancia de fortalecer equipos, sumar nuevas miradas y promover la participación de jóvenes y vecinos en la vida política. Además, analizó el rol del PRO dentro del gobierno provincial que encabeza Rogelio Frigerio, evaluó su experiencia en el Concejo Deliberante y expresó que Concepción del Uruguay necesita animarse a una forma distinta de gestionar, con más cercanía, modernización del Estado y un proyecto claro de desarrollo para la ciudad.
-Acabás de asumir la presidencia del PRO Uruguay ¿Qué representa este nuevo rol en tu recorrido político y qué objetivos te trazaste para los próximos dos años?
-Lo vivo como un paso importante, pero también muy coherente con el camino que vengo recorriendo. Siempre estuve muy cerca del territorio, de la gestión y del trabajo colectivo, y asumir este rol tiene más que ver con eso que con una cuestión personal.
De cara a los próximos dos años queremos un PRO activo, presente en todo el departamento, abierto a la participación y con más gente involucrada. La idea es fortalecer equipos, sumar miradas nuevas —sobre todo de jóvenes— y empezar a construir una propuesta sólida que sea una alternativa real para la ciudad.
-¿Cómo evaluás hoy el lugar del PRO dentro de la coalición oficialista provincial y su rol en Concepción del Uruguay?
-El PRO hoy tiene un rol central en la provincia: es el partido del gobernador Rogelio Frigerio y eso implica una gran responsabilidad en la conducción del proceso político que atraviesa Entre Ríos.
Al mismo tiempo, este gobierno provincial se construye desde una coalición amplia, con distintos espacios políticos, y esa diversidad es una fortaleza. Creo profundamente en el diálogo, en escuchar y en construir acuerdos.
En Concepción del Uruguay nuestro desafío es ese mismo: construir una fuerza política abierta, que convoque a distintos sectores, que esté dispuesta a escuchar todas las voces, sin que nos condicione una bandera partidaria. Para mí el PRO es una herramienta para organizar, formar y proponer, no un fin en sí mismo.
-Mirando hacia atrás, ¿qué balance hacés de tu paso por el Concejo Deliberante y qué aprendizajes te dejó esa experiencia?
-Fue una etapa muy importante. Desde el Concejo comprobé —y creo que también demostramos— que se puede hacer una oposición distinta: una oposición que construya, que proponga y que piense en el interés de la ciudadanía.
Nunca trabajé desde el ataque por el ataque mismo ni desde tirar piedras. Siempre busqué escuchar a los vecinos, llevar sus preocupaciones al recinto y proponer alternativas. La política necesita menos gritos y más soluciones, y esa fue siempre mi forma de trabajar.
-Presidiste la Comisión de Bromatología, Zoonosis y Ambiente. ¿Qué temas de esa etapa creés que siguen pendientes en la agenda local?
-Hay varios temas que siguen siendo centrales para la calidad de vida de los vecinos. La gestión de residuos, una política ambiental integral, el cuidado responsable de los animales y el fortalecimiento de los controles bromatológicos son cuestiones que impactan directamente en la vida cotidiana de la ciudad.
Dentro de ese esquema también aparece la problemática de la tracción a sangre, que es un tema complejo y sensible, que atraviesa distintas realidades y que aún no ha encontrado una solución definitiva en Concepción del Uruguay. Son desafíos que necesitan planificación, continuidad y decisión política.
-Desde la oposición, fuiste crítica del funcionamiento político tradicional de la ciudad. ¿Creés que Concepción del Uruguay necesita un cambio profundo en la forma de gobernar?
-Soy muy respetuosa de lo que ha votado la gente y del período para el cual lo ha hecho —cuatro años—. Sin embargo, cuando uno observa la región y ve otras formas de gestionar, incluso en contextos de crisis, donde muchas localidades siguen progresando, es inevitable desear ese mismo desarrollo para nuestra ciudad. La renovación es indispensable.
Desde el gobierno entrerriano, por lo pronto, hacemos todo lo que está a nuestro alcance para acompañar a Concepción del Uruguay desde el lugar que nos toca, con el objetivo de que nuestros vecinos puedan mejorar su calidad de vida. Más que eso no podemos hacer. Para salir del estancamiento, también es necesario que los municipios desarrollen y ejecuten sus políticas públicas con eficacia.
Sinceramente, creo que la ciudad necesita animarse a algo distinto: nuevas ideas, nuevos equipos y otra forma de gestionar, más moderna, más abierta y más cercana a los vecinos. De todos modos, aún habrá que esperar un poco más para tomar esa definición.
-¿En qué momento de tu carrera política sentís que estás hoy y cómo te imaginás a corto y mediano plazo?
-Hoy me siento con experiencia, con claridad y con muchas ganas. Sé qué cosas funcionan, cuáles no, y desde dónde quiero construir.
A corto y mediano plazo me imagino fortaleciendo este proceso colectivo, acompañando equipos, escuchando mucho y trabajando en una propuesta seria, posible y con los pies en la realidad para Concepción del Uruguay.
-¿Qué lugar ocupan los jóvenes y la participación ciudadana en esta nueva etapa del PRO Uruguay?
-Un lugar central, pero de verdad. No como slogan. Queremos que los jóvenes participen, opinen, se formen y tengan espacios reales de decisión. La política necesita renovarse y eso solo pasa si se abren puertas.
Lo mismo con los vecinos: creemos en una participación activa, donde la gente sea parte de las soluciones y no solo espectadora de la política.
-A dos años de un nuevo proceso electoral, ¿te entusiasma la posibilidad de ser candidata a intendente de Concepción del Uruguay?
-Por supuesto que me entusiasma. Ser intendente de Concepción del Uruguay es un honor enorme y una responsabilidad muy grande, y por eso creo que no es un lugar para tomarse a la ligera ni como un proyecto personal.
Quien aspire a conducir los destinos de la ciudad tiene que hacerlo con el respaldo y la confianza de la gente, sintiendo que hay un acompañamiento real, que los vecinos creen que esa persona está preparada y puede representarlos. Para mí eso es lo más importante.
Si ese mensaje llega desde la sociedad, si los vecinos sienten que puedo ser una opción para liderar un proceso de cambio y conducir la ciudad con responsabilidad y compromiso, claro que me entusiasma y estaría dispuesta a asumir ese desafío con muchísimas ganas.
-Si el PRO tuviera la oportunidad de gobernar la ciudad, ¿cuáles serían las tres prioridades de gestión?
Para mí hay una base que es innegociable, y es la cercanía con el vecino. Un gobierno no puede funcionar si no escucha. Tiene que haber canales de comunicación permanentes y reales entre los vecinos y el Ejecutivo, en todas sus áreas. Eso implica funcionarios en la calle, equipos recorriendo los barrios y un intendente presente, escuchando, dando la cara y tomando decisiones a partir de lo que la gente vive todos los días.
En ese sentido, también es clave avanzar en una verdadera descentralización del municipio. El Estado tiene que acercarse al vecino y no al revés. Hay que llevar la atención, los servicios y las respuestas a los barrios, facilitar los trámites y hacerle más simple la vida a la gente.
A partir de esa base, las prioridades de gestión serían claras:
Primero, ordenar y modernizar el municipio: planificar, transparentar el uso de los recursos y construir un Estado eficiente, presente y cercano.
Segundo, acompañar el desarrollo económico local apoyando al emprendedor y a las pymes: brindando herramientas, facilitando trámites, ordenando la administración, evitando la burocracia innecesaria y generando condiciones para que quien quiera trabajar, producir o crecer, pueda hacerlo sin que el Estado se convierta en un obstáculo.
Y tercero, recuperar la ciudad para los vecinos: una ciudad limpia, con calles transitables, buena iluminación, espacios públicos cuidados, parques y plazas en condiciones, y poniendo en valor nuestros espacios naturales. Concepción del Uruguay tiene playas que son un verdadero patrimonio y hoy no están siendo aprovechadas ni cuidadas como merecen.












