IMPORTACIONES. Compras puerta a puerta crecieron casi 300%

Las compras al exterior reconfiguran pautas de consumo y cotas de producción.

Las importaciones de bienes en Argentina pegaron un fuerte salto en 2025. Hasta noviembre llegaron a US$70.235 millones, un crecimiento interanual del 27%.
El año estuvo marcado por una transformación en la estructura de las compras al exterior. Los bienes finales llegaron a representar cerca del 15% del total importado, su participación más alta desde inicios de siglo y apenas dos puntos porcentuales por debajo del promedio de los ‘90.
Los datos muestran un patrón claro. A la vez que los bienes intermedios crecieron 6,2% interanual, las piezas y accesorios para bienes de capital subieron 17,4%. Pero el verdadero salto se dio en otros rubros.
Las compras externas de vehículos se incrementaron 109% interanual, los bienes de consumo avanzaron 58,3% y los bienes de capital crecieron 55,6%. La mayor presencia de bienes finales, en particular de consumo, cambió el mapa del comercio exterior argentino.
Según el Observatorio PyME, el porcentaje de empresas que reemplazaron producción nacional por productos importados casi se duplicó en 2025: pasó de 5,3% a comienzos de año a 10,1%. Aquellas que sustituyeron insumos locales por importaciones treparon a 22,1%.
Sectores como la metalmecánica, química, caucho y plástico manifestaron los mayores porcentajes de sustitución: 28,4% y 29,2% respectivamente. El dato expone la presión que enfrenta la industria local ante la avalancha de productos del exterior.

Golpe al trabajo local



El fenómeno del comercio electrónico irrumpió con fuerza a través de las plataformas Shein y Temu, de origen chino. El impacto sectorial fue especialmente notorio en rubros de indumentaria, calzado, electrónicos livianos y artículos para el hogar, donde generó mayor competencia externa y planteó retos regulatorios, fiscales y productivos.
Según indicadores de la fundación Proteger, 7 de cada 10 prendas vendidas en Argentina son importadas, lo que impacta en la industrial textil local.
Para los consumidores, el beneficio directo se tradujo en mayor variedad y precios más bajos. Para la industria local, en un dolor de cabeza creciente. Para los trabajadores un verdadero drama con suspensiones, despidos y cierres de fábricas. Y para las localidades con fuerte presencia de parques industriales, una caída abrupta de la actividad comercial y de la recaudación.

Autos y repuestos

El sector automotriz resultó otro foco del auge importador. La cantidad de vehículos importados creció 120%, llegando a máximos desde 2018. El ingreso de unidades híbridas y eléctricas bajo arancel cero impulsó las importaciones desde Brasil, China y México.
Como resultado, se incrementó en 22% la cantidad de modelos disponibles a la par que se multiplicó la capacidad ociosa de la industria nacional. Las importaciones automotrices crecieron 36,2% interanual, pero la producción local solo avanzó 3,1%.
En tanto, las importaciones de autopartes aumentaron 385%, al eliminarse trabas para la introducción de artículos accesorios de motos, carplay, dispositivos de sonido y repuestos específicos para marcas como Peugeot, Jeep, Toyota y Ford, entre otras.