La serie basada en la obra de Peter Saffer de 1979 busca repetir la magia de la película de 1984 y atraer a un público fresco hacia la música clásica. Una sinfonía genial de rivalidad y venganza.
Hace 41 años, Amadeus ganó ocho premios Oscar, cuatro Globos de Oro e introdujo a una nueva generación en la música del siglo XVIII. Millones de personas compraron la banda sonora de Mozart de la película, que sigue siendo uno de los álbumes de música clásica más vendidos de todos los tiempos, alcanzando más de 6,5 millones de copias en todo el mundo y obteniendo 13 discos de oro.
Incluso inspiró un éxito inédito, cuando el rockero austríaco Falco mezcló con rap “Me Amadeus”, la primera canción en alemán en encabezar la lista Billboard de EE.UU. en toda la historia.
El estreno internacional de “Amadeus”, la miniserie basada en la obra teatral de Peter Shaffer de 1979, que fue la base de la película de Milos Forman de 1984, está previsto para marzo. Pero la plataforma Sky la emitirá en exclusiva esta semana.
En la era del streaming, de contenidos de formatos cortos, con espectadores que parecen tener una capacidad de atención aún más reducida, ¿conseguirá la serie alcanzar el éxito del film original de tres horas? ¿Atraerá nuevos oyentes a la música de Mozart?
“La música es como un personaje del espectáculo”, dijo su director musical, Benjamin Holder. Hay unas 115 obras de Mozart repartidas a lo largo de los cinco episodios. Aunque los pasajes musicales son invariablemente cortos, son puro Mozart, grabados en instrumentos lo más auténticos posible a los de finales del siglo XVIII.
En la miniserie también se pueden oír otros compositores clásicos –Salieri, por supuesto, pero también fragmentos de Haydn y Bach, así como música folclórica contemporánea de Turquía y Hungría–, en un intento por mostrar cómo Viena era un crisol de culturas y cómo la gente estaba siendo influenciada por todas estas cosas diferentes.
Lo que quedará claro en este musical para los más jóvenes es que Mozart fue en su tiempo lo que hoy se conoce como una superestrella del rock.
Un test de audiencia
El valor del trabajo de Shaffer y Forman fue que rompieron la imagen de Mozart como esa perfecta figura de porcelana que sobrevivió casi 200 años. La obra teatral de 1979 y la película de 1984 definieron la imagen de Mozart que tenemos hoy. Y abrieron los oídos de mucha gente que no le gustaba Mozart o que no tenía una idea real de cómo era su música.
Es probable que la miniserie de 2026 logre que la generación X abrace esta obra con el mismo entusiasmo que lo hicieron los jóvenes de la generación Z, que salieron en masa a comprar el CD de la banda sonora. Sobre todo, porque ahora los interesados pueden bajarse a la música del remake de manera gratuita.
El impresionante Aria de la Reina de la noche que aparece en el episodio cinco, por ejemplo, impulsará el deseo de explorar y escuchar otra vez esta composición épica. Los jóvenes a veces se sienten un poco incómodos ante los conciertos sinfónicos y las óperas. La nueva versión audiovisual procura, de alguna manera, que ingresen a la música clásica como si entraran por la puerta a atrás.
Para quienes conocen la historia, “Amadeus” es la misma sinfonía repleta de genialidad, rivalidad y venganza. Pero esta versión presenta una nueva perspectiva sobre el ascenso meteórico y la caída de uno de los compositores más emblemáticos de la historia. Además, la producción sonora transforma cada escena en una experiencia inmersiva que bien vale no perderse.










