Un pasajero fue procesado por «intimidación pública» y embargado en un millón de pesos por mencionar la palabra «bomba» en el Aeroparque Jorge Newbery, tras la cancelación reiterada de su vuelo a Iguazú, según confirmó la Cámara Federal de Buenos Aires.
El incidente ocurrió en mayo pasado cuando el hombre, afectado por sucesivas cancelaciones de su vuelo a Iguazú, utilizó referencias a un artefacto explosivo en el mostrador de check-in de la aerolínea. Según testigos, pronunció frases como «voy a poner una bomba para poder tomar el avión» o «parece que tengo que colocar una bomba para que me atiendan». Una empleada de la aerolínea señaló que el pasajero manifestaba «angustia y enojo» por las suspensiones de su vuelo.
Inmediatamente después de la declaración, se estableció un perímetro de seguridad en la zona, se identificó al pasajero y se evacuó parcialmente el sector, con la intervención del Agrupamiento Especial GEDEX, bomberos y autoridades aeroportuarias. El hombre afirmó posteriormente ante la policía que hubo un «malentendido».
La sala II del Tribunal de Apelaciones, integrada por los jueces Eduardo Farah y Martín Irurzun, rechazó el pedido de sobreseimiento de la defensa, que argumentaba falta de intención de generar alarma pública. El tribunal consideró que la actitud del pasajero «tuvo aptitud para afectar la tranquilidad pública», subrayando que «estaba en una terminal aérea altamente concurrida» y no podía desconocer las consecuencias de sus palabras.
Los camaristas destacaron que el delito de intimidación pública se consuma al proferirse la amenaza, sin requerir que efectivamente se genere pánico o tumulto. La Cámara Federal dispuso además profundizar la investigación para determinar con exactitud los términos y contexto de las expresiones utilizadas, solicitando nuevas declaraciones testificales y exámenes médicos al acusado para analizar las motivaciones de los hechos.










