Blanca Osuna aboga por la defensa de la educación superior con nueva «Ley de Financiamiento»

Durante la madrugada de hoy, la Cámara de Diputados logró la media sanción de un crucial proyecto de ley para el financiamiento de universidades públicas en Argentina. Esta medida se tomó en una sesión especial que reflejó la urgencia de asegurar recursos para las instituciones educativas, una necesidad que se hizo evidente durante la histórica marcha educativa del 23 de abril. Esta manifestación exigió una respuesta inmediata del gobierno de Javier Milei frente a la crisis que afecta al sistema universitario.

A pesar de varios intentos fallidos y la resistencia inicial del bloque oficialista, se logró alcanzar un acuerdo después de cuatro meses de discusiones. La crisis actual afecta gravemente a estudiantes, docentes, no docentes y a los programas de investigación y servicios comunitarios que ofrecen las universidades.



La diputada Blanca Osuna, vicepresidenta de la comisión de educación, destacó que el financiamiento para las universidades ha disminuido en un 31% en comparación con el pasado. Osuna explicó que el proyecto de ley busca enfrentar una crisis crítica, con recortes significativos en los presupuestos destinados a salarios y funcionamiento de las universidades. «El financiamiento adecuado y la ampliación de las becas estudiantiles son esenciales para garantizar el acceso y la calidad de la educación superior en Argentina», subrayó.

Osuna también enfatizó la importancia de la ley que asegura asistencia financiera y la expansión anual de las becas estudiantiles, como parte del Programa PROGRESAR. Destacó que esta medida es una reivindicación del legado de Juan Domingo Perón y la creación de nuevas universidades durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Según la diputada, mantener y fortalecer el sistema universitario democrático, federal y gratuito es fundamental. «La educación superior es un derecho no negociable, un derecho humano y un bien social que debe ser defendido», remarcó.

La diputada hizo un llamado urgente a la responsabilidad del Estado para garantizar la implementación efectiva de estos recursos. Advirtió que, si no se cumplen estas obligaciones, existe el riesgo de que las universidades y centros de investigación se paralicen, lo que afectaría gravemente el desarrollo académico y científico del país.

Este proyecto de ley, que aún debe pasar por una revisión en la Cámara de Senadores para su sanción definitiva, representa un paso significativo para abordar la crisis en el sector educativo y asegurar el futuro de la educación superior en Argentina.