El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha acusado al excandidato de la opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD), Edmundo González Urrutia, de intentar llevar a cabo un golpe de Estado. Según Maduro, González Urrutia está desafiando a las instituciones legales y democráticas del país al no reconocer a los poderes debidamente constituidos y al autoproclamarse presidente electo.
Estas declaraciones de Maduro se produjeron pocas horas después de que González Urrutia decidiera no presentarse ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para entregar documentación relacionada con el proceso electoral. El TSJ había solicitado estos documentos como parte de un peritaje técnico para verificar la legalidad y los resultados de las recientes elecciones presidenciales.
Maduro criticó a González Urrutia por «esconderse» y hacer política a través de redes sociales, sugiriendo que su ausencia ante el tribunal es parte de una estrategia para ejecutar un «golpe fascista». El mandatario también advirtió que esta inasistencia tendrá «grandes consecuencias legales» para el excandidato opositor.
En respuesta a las acusaciones, González Urrutia publicó un comunicado en la red social X, en el cual justificó su decisión de no comparecer ante el TSJ alegando que se encuentra en una situación de «indefensión y violación del debido proceso». En el comunicado, expresó su desacuerdo con el procedimiento judicial en curso y cuestionó la imparcialidad del mismo.
Maduro, por su parte, defendió la legalidad del proceso y calificó el peritaje en curso como un «proceso judicial histórico», asegurando que se está «jugando el futuro de Venezuela». En su declaración, reafirmó su compromiso con la Constitución, la paz y la soberanía del país.
El TSJ, a través de su Sala Electoral, comenzó el peritaje técnico de las elecciones presidenciales del 28 de julio después de que Maduro presentara un recurso de amparo para resolver las dudas sobre el proceso electoral. Maduro había solicitado que el TSJ realizara un peritaje de alto nivel técnico para certificar la validez de los resultados electorales.
El enfrentamiento entre Maduro y González Urrutia añade una nueva capa de tensión a la ya compleja situación política en Venezuela, marcada por disputas sobre la legitimidad de las instituciones y la conducción de los procesos electorales.










