El Gobierno le asignó por decreto $100.000 millones al organismo rebautizado SIDE que concentra todo el sistema a de inteligencia nacional. Responderá únicamente al Presidente.
La flamante Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) comienza a dar que hablar en la opinión pública, y no precisamente por sus logros. La asignación, a través del Boletín Oficial, de $100.000 millones con el fin de “fortalecer” los fondos con los que dispondrá el organismo dirigido por Sergio Neiffert, pero comandado en las sombras por el asesor presidencial Santiago Caputo, abrió una incógnita en torno a un tema que siempre generó polémica: el carácter reservado de esas partidas presupuestarias, cuyos gastos únicamente pueden ser controlados por una comisión bicameral del Congreso que aún no está conformada. Exceptuando esa instancia, prima la total discrecionalidad.
En el decreto de este martes se especifica que la decisión fue tomada para “solventar, inicialmente, las acciones para la reorganización del Sistema de Inteligencia Nacional y el adecuado funcionamiento de los referidos organismos desconcentrados que lo integran”. Y se aclara que tales fondos tendrán como principal objetivo el de “garantizar la seguridad, defensa e integridad de la República Argentina”.
Según datos oficiales, desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada, hasta esta nueva asignación, los gastos reservados del organismo rector del sistema de inteligencia nacional se habían incrementado en un 391%. Su presupuesto general, en tanto, también tuvo un aumento exponencial y hoy cuenta con una partida de $136.741 millones, mientras que el gasto total que se destina a la inteligencia en su conjunto es de $168.490 millones.
Los nuevos jefes
Otro dato de relevancia es que la SIDE concentrará la supervisión de todo el sistema de inteligencia nacional, una tarea que hasta ahora estaba repartida con los Ministerios de Seguridad y de Defensa, encabezados por Patricia Bullrich y Luis Petri respectivamente.
Hasta el momento, la Casa Rosada tiene oficializados los nombres de quienes estarán a cargo de tres de los cuatro organismos que conforman la nueva-vieja SIDE. El Servicio de Inteligencia Argentino (SIA) lo comandará Alejandro Colombo, delegado de la SIDE en Roma durante los años 90; la Agencia de Seguridad Nacional (ASN) responderá al Comisario General (ret.) Alejandro Cecati, ex custodio de Mauricio Macri y quien formó de una fuerte purga que tuvo lugar en diciembre pasado en la cúpula de la Policía Federal; mientras que Ariel Waissbein será el responsable de la Agencia Federal de Ciberseguridad (AFC).
Todavía es una incógnita quién será designado al frente de la División de Asuntos Internos, que tendrá como principal función la de auditar el trabajo del resto de las áreas.
Detrás de la reconfiguración del organismo de inteligencia está el asesor presidencial Santiago Caputo. El hombre de mayor confianza de Milei tiene una obsesión: convertir a la ahora ex AFI en una agencia de elite, con atribuciones parecidas a las de la CIA y el FBI estadounidenses.










