*Por la Corriente Político Sindical Entrerriana
Sólo el tiempo puede dar la clara trascendencia de una doctrina (ideología y sentimiento). Sin dudas, Juan Domingo Perón, desde que asumiera la secretaría de trabajo pasó de ser un nombre a ser el principal símbolo y representación concreta de la asunción de los trabajadores y pueblo en su conjunto como factor de poder en nuestra nación.
Hasta el surgimiento de Perón los grupos de poder eran exclusivamente las oligarquías locales y extranjeras, el pueblo era sólo uno o más grupos de presión.
Perón, Perón es ni más ni menos que derechos para los trabajadores, pymes pujantes, industria nacional, recursos naturales al servicio del pueblo.-
Es verdad que el 1 de julio de 1974 Juan Domingo Perón dejó de respirar, pero su voz, su espíritu sigue resonando en cada reacción conjunta y unificada de Movimiento Obrero
Organizado, en cada movilización popular que enfrenta la oligarquía y las nuevas formas de pretendido sojuzgamiento de las mayorías, en cada votación de los legisladores honestos y leales.-
Nuestra patria de 1955 en adelante ha sufrido todo tipo de intentos de borrar el “el hecho maldito” que es el peronismo, en tanto realidades y cultura liberadora. Pero, después de 1974, sin el General (físicamente), los intentos de destrucción de las oligarquías fue más sangriento. Todo con la intención de liquidar las inmunizaciones o autodefensas que Perón le dejó inoculados a pueblo argentino.
Es cierto, que en los últimos 50 años el pueblo pudo gestar años de un grado importante de poder en el gobierno, pero no fue suficiente para tener continuidad del estado en manos de la doctrina popular.-
Hoy Perón nos dice, a través de sus últimas exposiciones, que para cambiar la nefasta realidad que vivimos, es imprescindible recurrir a la doctrina como base de sustentación y llevarla a la actualidad para junto con nuestro pueblo gestar una futura acción de gobierno que reconquiste una esperanza real y concreta para recuperar el estado.
Perón lo expresó con claridad en su discurso del 1 de mayo de 1974 (dos meses antes de morir) ‘Modelo argentino para el proyecto nacional’, sobre todo la necesidad de unidad férrea del campo popular para enfrentar con posibilidades reales de triunfo a la ideología conservadora neocolonial ‘libertaria’.










