La relación Gobierno-CGT: el ultimátum por Moyano, la orden que dio Luis Caputo

Intimidades de la semana en que la Casa Rosada y los sindicatos intercambiaron, casi simultáneamente, gestos de buena voluntad y de hostilidad. Las dudas sobre cómo seguirá el diálogo. En la central obrera no descartan la suspensión de la huelga de 24 horas

Héctor Daer, acompañado por Hugo Moyano, Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri y Gerardo Martínez, en una reunión de la CGT Héctor Daer, acompañado por Hugo Moyano, Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri y Gerardo Martínez, en una reunión de la CGT

Luego de cuatro meses, el Gobierno recibió a la CGT en la Casa Rosada, le pidió disculpas por no haberlos llamado a conversar antes y por los vaivenes del DNU, mostró voluntad de eliminar los puntos irritativos de la reforma laboral y prometió acelerar las homologaciones de las paritarias, mientras los sindicalistas reconocieron que salían conformes del encuentro con los funcionarios.

Sin embargo, al día siguiente, la respuesta de CGT fue lanzar el segundo paro general en la gestión de Javier Milei y confirmar dos movilizaciones callejeras (el 1 de mayo, por el Día del Trabajador, y el 23 de abril, para adherir a la marcha de los universitarios) de una fuerte impronta antigubernamental. Si los funcionarios libertarios abrieron una instancia de diálogo, ¿cómo se entiende el gesto de la CGT?



A la inversa, Hugo Moyano cedió ante el Gobierno y aceptó renegociar la paritaria del 45% de marzo y abril. Planteó el reclamo por la no homologación en la reunión de la CGT en la Casa Rosada, se quedó conversando esa noche con el secretario de Trabajo, Julio Cordero, y volvieron a encontrarse el jueves por la mañana. Hugo Moyano Jr., hijo del dirigente y abogado del sindicato, se instaló en Trabajo con técnicos de Camioneros para analizar una fórmula que permitiera salir de la actual encerrona.

Los representantes del Gobierno y la CGT estuvieron reunidos durante casi tres horas en la Casa Rosada
Los representantes del Gobierno y la CGT estuvieron reunidos durante casi tres horas en la Casa Rosada

La idea era rediseñar el convenio firmado para extenderlo de marzo a junio, con los últimos dos meses en sintonía con la inflación descendente. Todo parecía avanzar, pero el ministro de Economía, Luis Caputo, ordenó que cualquier cambio incluyera módicos aumentos del 2% para mayo y 2% para junio, cifras más bajas que la inflación prevista.