Un instrumento crucial en la historia musical, utilizado para grabar los primeros álbumes de The Beatles, fue objeto de una búsqueda global para recuperarlo. El bajo Höfner que una vez perteneció a Paul McCartney, y que desempeñó un papel fundamental en el sonido distintivo de la banda, fue robado hace más de medio siglo. Después de una extensa búsqueda liderada por el proyecto denominado «The Lost Bass Project», el instrumento fue finalmente localizado y devuelto a su legítimo propietario.
Este bajo, inseparable de los primeros días de la «beatlemanía», es una pieza de gran valor cultural e histórico, utilizado en las grabaciones de éxitos como «She Loves You» y «All My Loving». Después de 51 años de desaparición, el bajo de Paul McCartney fue considerado como «el instrumento musical perdido más emblemático de todos los tiempos».
La búsqueda del bajo perdido fue un esfuerzo global que involucró estrategias de publicidad para movilizar a la comunidad en la búsqueda del instrumento. Finalmente, gracias a la atención generada, alguien que residía en Hastings, Inglaterra, se puso en contacto con la compañía de Paul McCartney para devolver el bajo. Aunque fue devuelto el año pasado, la noticia de su recuperación se hizo pública recientemente.
El bajo, robado de una furgoneta en Notting Hill, Londres, en 1972, fue autenticado por Höfner, y McCartney expresó su profundo agradecimiento a todos los involucrados en su recuperación. A pesar de que el instrumento estaba en condiciones deterioradas, con grietas en el mástil, un puente dañado y pastillas que no funcionaban, el equipo de búsqueda aseguró que podían repararlo y restaurarlo para que vuelva a ser tocado.
Este incidente no es el único caso de robo de instrumentos pertenecientes a The Beatles. En la década de 1960, también se robó una guitarra propiedad de John Lennon, que luego reapareció y fue vendida en una subasta por una suma considerable en California en 2015, con el comprador desconociendo su conexión con Lennon en ese momento.