En 1984 Atlético Uruguay alcanzó su logro futbolístico más importante, accediendo a lo que se denominaba por ese entonces Torneo Nacional de Fútbol, certamen organizado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) considerado Primera División; allí convivieron durante algunos años los clubes de las provincias junto a los clubes porteños. El Decano uruguayense fue uno de esos privilegiados en jugar en la máxima categoría del fútbol argentino, en un hecho sin precedentes para el deporte de nuestra ciudad.
El 28 de enero de 1984, en cancha de Newell´s Old Boys de Rosario, Atlético selló la clasificación al Nacional tras perder 2 a 1 con Renato Cesarini, al que había derrotado 1 a 0 en el “Simón Luciano Plazaola” en el partido de ida. El gol de Mario Wurst depositaba al equipo uruguayense en el primer plano del fútbol argentino, una proeza que hasta ese entonces solo había logrado Patronato de Paraná en 1978.
Todo lo que vino después fue un sueño, el Decano compartió la zona D con River Plate, Huracán y Estudiantes de Río Cuarto. Con un plantel amateur frente a rivales de jerarquía como el Millonario y el Globo de Parque Patricios, los resultados fueron anecdóticos. En su debut consiguió el único punto que sumaría en aquel Grupo D: fue un 1-1 contra Estudiantes, luego llegarían cinco derrotas consecutivas 0-5 ante River (V), 1-2 frente a Huracán (L), 0-6 contra River (L), 0-7 ante a Huracán (V) y 0-3 frente a Estudiantes (L). Quedará grabado a fuego en la memoria de los decanos la llegada de River a un “Plazaola” colmado y la peregrinación de más de seis mil simpatizantes uruguayenses al estadio Monumental.
Para recordar esa gesta histórica y hablar del presente del club, LA CALLE dialogó con Diego Chareun, actual presidente del club del barrio San Isidro.
¿Qué significado tiene este número redondo, a 40 años de haber estado en lo más alto del fútbol nacional?
– Con respecto a lo que vemos hoy desde el club, mirando para atrás, porque nosotros los que estamos en el club vamos en el día a día, preocupados por la actualidad y por cómo ordenar lo que viene. Pero cuando hay un caso puntual como este, lo que genera es mucho orgullo por este hito que alcanzó el club, tal es así que en su momento era algo histórico y se mantuvo hace 40 años y ningún equipo, salvo Patronato, llegó a una instancia como esta a jugar un torneo oficial de Primera División. No solo que se participó en un Torneo Nacional, sino que el sorteo hizo que en el mismo grupo hubiera dos equipos grandes de prestigio como son Huracán de Parque Patricios y River Plate. Además de Huracán de Estudiantes de Río Cuarto. Con la particularidad de que ese plantel de River puntualmente tenía figuras importantísimas por nombrar tres, Pumpido, Francescoli y Gallego, que son nombres pesados en la historia del futbol argentino. Y la base de ese plantel fue, dos años más tarde, campeón del mundo. O sea, no era cualquier River. Como contraposición Atlético ofrecía un plantel totalmente amateur. Porque las particularidades en ese momento lo indicaban así. Era gente que trabajaba, tengo anécdotas de algunos jugadores que terminaban a las corridas sus trabajos para subir al colectivo, para ir a jugar a Buenos Aires. O sea, había un mundo de diferencia, un abismo. Creemos que el homenaje al plantel que logró esto es muy merecido, obviamente. Esto surgió un poco también de una inquietud de un par de jugadores, que fueron iniciando los contactos y después se sumó la municipalidad y la Río Uruguay, y obviamente desde el club también nos pusimos a disposición para colaborar.
Si bien la estructura de los campeonatos de fútbol argentino ha cambiado, o mejor dicho va cambiando constantemente, a nuestra ciudad y a la provincia le ha costado estar en el primer plano. Gimnasia estuvo muy cerca y Patronato logró mantenerse algunos años, pero da la sensación de que estamos lejos de repetir algo así.
– Hoy esto es imposible que se repita. Porque en esa época los Regionales permitían clasificar a este Torneo Nacional. Entonces se ganaba una serie de llaves y se podía clasificar. No era tan fácil porque de hecho el único que llegó fue Atlético, pero era realizable. Hoy es imposible porque nosotros que estamos intentando pasar del Regional al Federal “A” y cuesta muchísimo. Hay equipos muy fuertes, hoy económicamente se hace cada vez más difícil. Les cuesta a los equipos que están en el Federal “A” mantenerse y ascender ni hablar. Después hay que pasar del Federal “A” Nacional para acceder a Primera. Hoy te diría que es imposible que se repita algo de este estilo. Para una ciudad mediana, o chica como la nuestra, salvo que haya una empresa atrás muy fuerte. Por eso hoy digo que esto que se hizo hace 40 años es imposible que se realice. Además de la parte económica hay otra cuestión, que en esa época los jugadores, los buenos jugadores, los grandes jugadores de cada ciudad, se quedaban jugando en sus clubes mucho tiempo. La base de ese Atlético fue la base de un grupo de jugadores de la ciudad, que como selección también llegaron a jugar las finales un par de años antes. Era una generación muy buena, pero en ese momento no se consideraba, no estaba tan al alcance de la mano la posibilidad de irse a jugar a Buenos Aires o equipos grandes. La mayoría de los jugadores buenos se quedaban en la ciudad. Y aparte durante varios años en el mismo club, entonces todo era totalmente diferente. Hoy los chicos tienen la posibilidad desde muy chiquitos de irse a jugar a equipos grandes, a probarse, a quedarse. Si no es así, tienen 17 u 18 años cuando tienen condiciones, son absorbidos por equipos que están jugando en otras categorías.
¿Personalmente qué recordás de aquel momento?
– Particularmente me tocó vivirlo como hincha, iba con mi hermano a la cancha, era un adolescente. Recuerdo por ejemplo que en Huracán, surgían en ese momento dos jugadores que después marcaron un poco de historia, como Claudio “Turco” García, un número 7, pelo largo, me acuerdo que era muy picante, y con la 10 Claudio Morresi, que después pasó por River casualmente. Para nosotros ver jugadores de ese nivel era tremendo, era un sueño. Y creo que el Plazaola se llenó de gente como nunca, nunca hubo tanta gente como en el partido con River. En el que recuerdo, por ejemplo, que Francescoli hizo un gol de tijera en el arco norte, ya se veía que era un crack más allá de que el técnico de ese momento de River, que era el uruguayo Cubillas, lo hacía jugar de número 8, de carrilero. Bueno, en el esquema que se jugaba antes, con el 4-3-3 bien marcado, con tres delanteros, pero él jugaba por afuera como número 8.
Pasando a la actualidad. ¿Cómo está el club hoy en día?
– Bueno, después de un par de intentos de estos últimos dos Torneos Federales Amateur, en el que buscamos reforzarnos y armar lo mejor posible para ir en busca de pelear un ascenso, hoy bueno, la mirada para este año va a cambiar un poco. A nosotros nos pasó que el año anterior quedamos muy cerca, perdimos por penales en la previa de jugar la final por el ascenso, y el equipo que nos eliminó ascendió a Federal “A”. Este año terminamos antes nuestra participación en este torneo, porque nos cruzamos con Juventud Unida de Gualeguaychú, que estaba armado para ascender, y bueno, esta cuestión de suerte, o de azar, o de particularidades que tiene el fútbol, hizo que quedara fuera por penales el otro día con un equipo de Santa Fe, con Colón de San Justo. Pero este plantel estaba armado para ascender y de hecho, con algunos refuerzos, ya estaba armado para jugar el Federal A. Entonces, bueno, nos tocó chocar contra eso, y el fútbol si bien no es una ciencia exacta, la mayoría de las veces el equipo que está mejor armado, que tiene más, es el que gana. En esto de las llaves de ida y de vuelta, generalmente se impone el que tiene más poderío. Sobre todo físicamente, el partido de vuelta en Gualeguaychú nos costó muchísimo. Futbolísticamente apostamos a la continuidad de Pablo Cruassar, que estaba a cargo de la Tercera y fue quien se hizo cargo del plantel local para terminar de competir acá hasta diciembre, hasta fines de diciembre, en lugar de Roberto Demus, que ahí cerramos una etapa de ocho años, que entiendo que fue muy productiva para el club, tanto en logros que hemos conseguido, hemos ganado muchos torneos a nivel local, hemos dado pelea en los federales y llegamos a un par de finales de Copa Entre Ríos. Pero más allá de eso nos dio una organización de una forma muy profesional, siempre dieron todo, tanto él como Luis Tonellotto.
Entiendo que hubo una apuesta muy importante con la venta de la sede para levantar el natatorio. ¿En qué etapa está esa obra?
– Seguimos abocados a poner en marcha la parte del natatorio. Desde 2018, que arrancó toda esta etapa, lo primero fue hacer todo lo que tenía que ver con el sector norte, que es apertura de calle, vestuarios nuevos, un buffet, baños, poner en valor esa zona. También todo el lateral sobre calle Urquiza, en que se hizo un paredón en lugar de los tejidos que había. Paredón, rejas, se puso en valor la entrada sur, la que está ubicada ahí sobre Urquiza y Tulipanes. Las canchas de fútbol 5 (foto), que están funcionando con toda la zona de buffet, de vestuarios, de baños. Se hace dos años y medio, tres, que están funcionando. Y nos fue quedando para finalizar la parte del natatorio, que está en un 95%-97% terminar, faltan los detalles finales.
¿Los complicó un poco la tormenta pasada no?
– Tuvimos un revés que tiene que ver con la tormenta de la semana pasada, que dañó de forma importante lo que tiene que ver con toda la parte norte. Que era aberturas de aluminio con vidrio blindex, todo el frente, unos 18-20 metros, por 4 altura. Todo eso el viento lo destrozó, así que eso es un revés importante. Tenemos que ver cómo podemos reemplazar esa parte que se rompió. Y voladura de buena parte, de la mitad, de chapas de fibra que van al techo para generar iluminación. Esas chapas también se volaron. Así que bueno, esto fue un revés. Nos va seguramente a complicar en algunos meses, pero la idea era este año estar terminándolo. Es una demanda, hay mucha gente deseosa de usar las piletas. Nosotros lo tuvimos en cuenta cuando decidimos hacer esto. Hay listas de espera en los otros dos centros que se dedican a esto. En el Club Regatas y en el Centro Especializado de Delorenzi. También entendimos como una forma de generar servicios para los socios y de generar nuevos socios. Esa fue siempre nuestra mirada y estamos abocados a eso. Es una obra que este año debería terminarse, tal vez necesitemos ahora alguna ayuda extra.
La mirada en la formación
El objetivo de este año es mirar un poquito a las inferiores, tratar de potenciar a los chicos que vienen de abajo, que estaban pidiendo un lugar, porque también se da como una renovación medio natural, digamos, de una generación de jugadores que estos últimos años fueron la base de nuestro equipo, hay varios que han ido a jugar a otro nivel o están buscando cambiar de aire, así que se viene seguramente una renovación de nombres. También hubo un cambio de coordinación en Juveniles, estamos un poco mirando un poquito más hacia dentro y tratando de mantener eso. La realidad económica hace que sea muy difícil pensar en participar en estos torneos en los que Atlético siempre fue, te diría, protagonista, pero bueno, hay que esperar después del paso del tiempo, tal vez aparezca alguna ayuda de afuera. Hoy por hoy, con los ingresos genuinos del club, o la voluntad de algunos dirigentes como veníamos haciendo, ya no es suficiente, no se puede afrontar un torneo en el que posiblemente después hay que viajar, concentrar, comidas, hoy es imposible. Así que bueno, nos abocaremos al torneo local lo mejor posible, también a mejorar un poquito las instalaciones, que tal vez se han descuidado un poco.