Crónica de una semana difícil para el comercio

Hubo movimiento el viernes y sábado.

El comportamiento de los precios en la ciudad, ante una actualidad económicamente frenética.

Luego de una semana desoladora desde el punto de vista económico, debido a la brutal devaluación de la moneda nacional que impactó en el bolsillo de los consumidores, el “Día de las Infancias”, tradicionalmente conocido como “Día del Niño”, asomó como una fecha comercial que podría darle movimiento a la actividad local; que sintió las medidas anunciadas por el Ministerio de Economía en la última semana.
Pese al entusiasmo que suelen generar estas fechas entre los comerciantes, la realidad se reflejó a lo largo de los últimos siete días, ya la semana comenzó con un freno en las ventas más que importante y recién los días viernes y sábado se empezó a evidenciar un atisbo de consumo en el comercio de Concepción del Uruguay.
Durante los primeros días de la semana, los consumidores, cautos por el meteórico ascenso del valor de los dólares oficial e informal, se dedicaron a caminar las calles de la ciudad en búsqueda de precios que permitan la compra de varios presentes para las diferentes niñas y niños de la ciudad.
De esta manera comenzaron a chocarse con la realidad económica del país, que inició la semana con precios locales que no habían aumentado hasta que se conocieron los primeros movimientos fuertes en lo que respecta a la cotización de la divisa americana. Esto fue un factor determinante para el freno de la ventas, que recién se reactivó de manera parcial durante la tarde del viernes y la jornada de ayer.
Potenciales consumidores salieron el lunes a caminar, preguntar precios y analizar alternativas. Veinticuatro horas más tarde, algunos pretendieron adelantar o asegurar sus compras, pero se encontraron con aumentos brutales de precios debido, en principio, a los incrementos en los combustibles que se trasladó inevitablemente a la cadena de distribución. La devaluación que rondó el 30 por ciento, fue de un porcentaje mayor en muchos negocios e inclusive hasta ayer algunos productos no tenían precios en las góndolas.
La medida de Sergio Massa tras las PASO, hizo que esta sea una semana muy difícil para los comerciantes, que debieron trasladar los aumentos a los productos pero también sufrieron el lógico receso que genera en la gente estos fuertes impactos y devaluaciones bruscas, de las que este país no puede salir cada un par de años.
La suba de los combustibles en un 25 por ciento encareció brutalmente el traslado de mercadería, lo que se sumó a los nuevos valores de costos que daban a conocer los proveedores de los diferentes comercios conforme se desarrollaban los acontecimientos relacionados a la cotización del dólar. Así, muchos negocios de diferentes rubros, de la noche a la mañana aplicaron aumentos que variaron y en muchos lugares llegaron a un 50 por ciento.
La zona peatonal de la ciudad se inundó de consumidores durante este sábado, pero con simples recorridas diarias durante la semana se podía ver un panorama desolador. Tal vez el fin de semana largo, recordemos que este lunes es feriado, también conspiró para la cantidad de personas comprando; ya que muchos tenían viajes ya programados y no fueron cancelados pese a los inconvenientes económicos que se fueron presentando esta semana.
En esta nueva realidad que conocimos tras la elección del domingo pasado, el comercio local volvió a tener cierta actividad durante el final de la semana, gracias a una festividad comercial como es “El Día de las Infancias” o “Día del Niño”; ya que los elevados precios de juguetes vestimenta, dio paso a que los consumidores locales analicen alternativas económicas para entregar un presente este domingo a todos los menores de las diferentes familias. Medias con diversos estampados que oscilan entre 800 y 1500 pesos, libros que van desde 950 a 3000 pesos, camisetas de fútbol “alternativas” del equipo donde juega Lionel Messi a 3.500 pesos, algún accesorio para teléfonos celulares y juguetes no muy ostentosos; fueron el denominador común del consumidor medio, durante la previa a esta festividad que se repite año a año los terceros domingos de Agosto. Como tantas veces, la gente volvió a caminar y buscar precios, ante otra devaluación.