En medio de la corrida cambiaria que se desató en el mercado paralelo del dólar, un salto cambiario del 22% y una inflación que pareciera ir a buscar un nuevo techo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) subió la tasa que pagan los plazos fijos minoristas, de hasta $30 millones, a 118% nominal anual, lo que implica una tasa efectiva mensual (TEM) del 9,7%. Aún con este movimiento alcista, algunos economistas consideran que el plazo fijo rendirá por debajo de la inflación en los próximos meses.
Esto se debe a que, al calcular los frutos de una inversión u opción de ahorro, es importante tener en cuenta la expectativa hacia adelante, para conocer si la tasa es ex-ante positiva. Y las consultoras pronostican una inflación arriba de lo que otorga colocar dinero a treinta días en un banco.
La tasa real no será positiva, porque la inflación de agosto y septiembre va a ser más alta, de dos dígitos, explican los especialistas. Un panorama negativo reforzado porque las expectativas de inflación acaban de pegar un salto muy alto como la devaluación del lunes pasado. Tras la suba de 22% del dólar oficial, hubo una suba en espiral de los precios, por lo que la expectativa de la inflación para agosto está por encima de lo que rinde un plazo fijo. Algunas consultoras proyectan para el bimestre agosto septiembre una inflación acumulada de 25%.
Plazo fijo UVA o dólar
En este escenari, afirman, lo mejor que puede hacer el pequeño ahorrista hoy, para quedarse tranquilo, es un plazo fijo UVA, porque esta devaluación se va a precios rápido. Cabe recordar que los plazos fijos UVA son aquellos que ajustan por la inflación más un 1% anual. De esta forma, permiten al ahorrista capturar el traslado a precios del salto cambiario.
No obstante, tienen una dificultad y es que el plazo mínimo de colocación de los plazos fijos UVA es de 90 días. Hay opciones precancelables, a los 30 días, pero quien opta por ellas no recibe ajuste por inflación, sino una tasa inferior a la de los plazos fijos tradicionales.
“Lo mejor sería un plazo fijo UVA antes que uno tradicional. El problema es que, con la incertidumbre que hay, tener inmovilizados los depósitos por 90 días no es la mejor decisión”, advirtió, un consultor Claudio Caprarulo, de la consultora Analytica.
Otra opción sería comprar dólares, aunque es tal la volatilidad cambiaria en el mercado paralelo que nadie sabe a ciencia cierta si el dólar está caro o si aún tiene recorrido hacia arriba.










